El “boca e’ caballo” plebiscitario


Jugando con la ingenuidad y la inocencia de los colombianos, o como lo diría Ramón Dolores Pérez con esa su “inocentividad tan concunija” el señor presidente Santos nos propone votar un plebiscito en que la disyuntiva única está entre un SI y un NO; y en que mediante una pregunta capciosa pretende obtener una obvia y unánime respuesta positiva; ¿Quiere usted la PAZ?
¿Habrá alguien, diferente a las FARC, que no quiera vivir en paz?
Pues bien, al votar ese SI, rotundo e incondicional, a los abstrusos convenios de La Habana estaremos aceptando el mayor entuerto que nos quieren causar a los colombianos.
Estaríamos entregándoles a las FARC gratuitamente los siguientes éxitos ; 1) Neutralizarán al glorioso ejército de nuestra patria, 2) Conseguirán numerosas curules congresionales fuera del juego democrático, otorgadas a dedo presidencial, 3) podrán conservar las armas con las cuales extorsionar a los próximos gobiernos, 4) no estarán obligados a desminar los campos, ni entregar a los secuestrados, 5) no pagarán ni un día de cárcel por sus crímenes atroces de lesa humanidad, 6) no sacarán de sus ingentes capitales, obtenidos mediante el secuestro y el narcotráfico, suma alguna para indemnizar a sus víctimas, pues la factura se la pasarán al Estado, 7) insistirán en una Constituyente para reformar las leyes conforme a su conveniencia, instaurando una sociedad socialista junto con el vecino Maduro, 8) tendrán pasaporte diplomático para movilizarse por todo el mundo llevando la revolución castro-chavista, 8) podrán seguir orondos y campantes con el negocio del narcotráfico. 9) pedirán la repatriación e indulgencia para Simón Trinidad y el cese de acciones legales contra todos sus miembros.
Además de toda las exigencias de las FARC y las concesiones del gobierno acordadas bajo la mesa en La Habana.
En fin, serán los dueños y señores de la República de Colombia.
Ese gran sapo que los negociadores de la mesa han acordado en la Cuba comunista, no podrá pasar por nuestras gargantas, se nos atoraría, sería causa de asfixia letal.
Ojo, no nos dejemos engañar.
* Juguemos le dijo el paisa al pastuso: “Con cara gano yo, con sello pierde usted”… Y el sureño se quedó cavilando con esa su malicia indígena: ¿Será que me quieren tumbar?




