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Martes, 6 de octubre de 2026
jueves 22 noviembre, 2018 a las 10:38 am

El Año Nuevo se viene…se va…y nos…irem…

Señales de Navidad y Año nuevo…
El Año Nuevo se viene...se va…y nos…irem…
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

El Año Nuevo se viene…se va…y nos…irem…

El Año Nuevo se viene...se va…y nos…irem…
Señales de Navidad y Año nuevo…

A mis amigos de Dosquebradas, Popayán, Santander, Palmira y Cali

Ha comenzado la avalancha de imágenes, de pesebres y estrellas que se encienden y despiden brillos y colores. Y estamos a un poco más de un mes de la fecha de Navidad. Emilsen Puentes en mi casa es la dueña de las ideas. Sin mediar una seña ha sacado doce íconos que semejan reyes, pastores, ángeles, María y José y los consabidos buey, burro y camello y los ha acomodado sobre la mesita de centro y la del comedor. Y en la puerta de la entrada ha colgado un gorro muy vistoso para que dé la bienvenida.

Se nos vino la Navidad tan rápido. No bien acabamos de guardar los pesebres y ahora regresan sin estrella todavía. En la ciudad se ven calles, almacenes, comercio y portadas de hoteles y restaurantes con estrellas que titilan en las bombillitas de colores.

En ciudades y mundo cristiano ocurre lo mismo. Se da lugar a que salgan a flote las tradiciones de la época desde el siglo primero. Por más olvidados de la religión diaria, en esta época sale a flote el rezago que la tradición obliga a estar a tono con la época y las costumbres de familia. Las abuelas y padres de familia se apresuran a darse el gusto de sacar del rincón de los trebejos las estatuitas de María, José, los reyes, los pastores, la vaca y el buey.

Ya los niños no saben por qué eso de vaca y buey. Ellos nunca van al campo y no los conocen «en persona». Y, como tampoco van a misa, no los han visto en los pesebres de las parroquias. Muchos ni sabrán – si no se lo cuentan sus padres – que todo eso es por la Navidad. La familia cada vez es más apática a estas tradiciones cercanas a la religión, al mito y a las costumbres de nuestros ancestros.

La celebración y puesta en escena de estos mitos y tradiciones tiñen el final del año de cierta añoranza y saudade. «La nochebuena se viene, la noche buena se va… y, nosotros nos iremos y no volveremos más…», lo seguimos repitiendo en la iglesia y en las casas de familia. Todavía, pero cada vez menos, los padres y tías conservan la costumbre de los regalos a sus parientes. Recuerdan los dones de oro, incienso y mirra que -se dice- llevaron los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltazar al niño Dios a su cuna. Magos, de magia, de decoración y fantasía para vestir el pesebre con turbantes y tradiciones orientales cercanas a Israel, Nazaret y Belén.

Nos hicimos viejos celebrando esta fiesta infantil. No tanto ya porque no hay esa emoción de las sorpresas la noche del 24 de poner bajo la almohada los regalos. Ni se han visto este año en Cali los grupos de matachines cantando y tocando tambores. Ahora sí se puede decir: «La nochebuena se viene…se va, y no volveremos más»…

20-11-18                                            10:51 a.m.

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Otras publicaciones de este autor en: http://www.proclamadelpacifico.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/leopoldo-de-quevedo-y-monroy/

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