EL ABRAZO


EL ABRAZO

Decir abrazo es soñar entre dos brazos amados o por el que nos darán dentro de cuatro meses. ¿Qué son dos brazos que se trenzan sobre un pecho? Es la demostración más simple del aprecio o del amor a una persona. Sea que la encontremos por primera vez y nos la presenten o que la saludemos por milésima vez en medio de la calle.
El abrazo es caluroso, calientito, suave, profundo. Y se siente como un pan que hace tiempo huele cuando está en el horno y sale en la bandeja a buscar la boca que lo desea. El abrazo, como el beso, no se lo da uno a cualquiera, como dice la canción. Se dará la mano para saludar o despedirse de un conocido o un amigo o un desconocido. Pero, un abrazo solo se reserva para estrechas amistades.
Está dicho que el abrazo abre los abrazos y espera que el otro venga a llenar ese espacio que marcan los dos brazos que se abren para recibir a quien se nos pone delante en la puerta, en la calle o en el salón de baile. Es un signo no solo de alegría, de bienvenida, de amistad y compañerismo sino de amor sincero y aprecio.
El abrazo lo merece la madre, el padre, los hermanos y los amigos más cercanos. Para todos los demás apenas está el saludo de mano. El abrazo está reservado para estrechar contra el corazón a quienes amamos o queremos felicitar o acompañar en una desgracia.
Encontrarse una segunda vez o en una milésima ocasión y abrazarse entre si, expresará qué grado de cercanía y estima tienen las dos personas. Y mucho más si se reciben de beso. Significará que los unen el tiempo, los recuerdos, la estima y reconocimiento de virtudes o delicadezas mutuas. No basta que hayan trabajado juntos, o hayan compartido en la escuela o la Universidad. Debe haber algo más que trabajo, pertenencia a un equipo o haber nacido en la misma ciudad.
El abrazo es un espacio reducido, íntimo que el ser humano dibuja y ofrece al otro cuando saluda. Le expresa con ese gesto que le tiene reservado ese sitio, junto a su corazón. No a todos saludamos con abrazo. No a todos ponemos junto al corazón.
El abrazo es un signo de amistad e intimidad. No se da ni se ofrece a todos los que conocemos. Sí, también un buen apretón de manos expresa gran aprecio y solidez de una amistad y compañerismo. Pero el abrazo es ceñido, une corazón con corazón, humor con humor, acerca más y es considerado un signo de profunda cercanía y confianza. No estaría bien que un ser amado fuera saludado en la calle o en su casa estrechando su mano.
El abrazo no se inventó, fue una necesidad. Lo utilizaron Adán y Eva el día que se sintieron solos y quisieron trenzarse en un abrazo para reemplazar el Paraíso.
03-09-18 9:02 a.m.
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