Soldados de la Tercera Brigada, adscritos a la Tercera División del Ejército, ubicaron y desmantelaron una de las fábricas de tatucos más grandes que le ha sido descubierta a las Farc en los últimos años, en Suárez, Cauca.
Mediante un trabajo coordinado de inteligencia y gracias a información suministrada por la habitantes de la región, los soldados del Batallón de Infantería No. 8 del ‘Batalla de Pichincha’ localizaron en la vereda La Betulia, en zona rural del municipio de Suárez en el norte del departamento del Cauca, un rancho que era utilizado, al parecer, por integrantes de la Columna Móvil Miller Perdomo de las FARC, para preparar todo el material explosivo que utilizarían en atentados contra el sector y la infraestructura energética de La Salvajina.
En la vivienda, ubicada en un paraje montañoso, fueron hallados 233 tatucos para mortero artesanal de 81 mm, 400 aletas estabilizadoras para tatucos, 191 morteros hechizos, 91 recortes de tubos de aluminio acondicionado para estopines, 13 placas bases para tubos de lanzamiento de tatucos, 40 kilos de explosivo ANFO, 37.2 kilos de metralla, 10 rollos de cobre de 15 kilogramos cada uno, un bulto de cal 50 kilos, 2 masetas o almádanas grandes, 5 kilos de urea, 1 taladro industrial, 1 regla metálica escalimetro, 2 caretas de protección para soldadura y 1 sierra eléctrica.
La utilización de estos artefactos explosivos improvisados y totalmente artesanales, está prohibida por el Derecho Internacional Humanitario, ya que es imposible que se pueda controlar la dirección de estas granadas, una vez son lanzadas. Esta fábrica clandestina tenia la capacidad de producir 200 granadas artesanales a la semana.

