Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Domingo:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Domingo, 4 de octubre de 2026
lunes 28 septiembre, 2009 a las 12:46 pm
¿DÓNDE ESTÁS, COLOMBIA, QUE NO TE VEO?

Cumbre sobre cambio climático y armamentismo en la ONU.Sept/22/09. AP

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
[email protected]

Me estuve fijando muy bien en las noticias de CNN y de cable Noticias de Telmex para ver qué ocurría con la Cumbre reunida en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Se ocupaba del grave problema del calentamiento global, y de paso, tocar el problema también grave, del armamentismo a nivel global.

Tal vez creamos que como a EE.UU. se le responsabiliza del 25 por ciento de la contaminación y daño de la capa de ozono y que como a los otros países industrializados también se les responsabiliza casi en la misma medida, a Colombia nadie mira como involucrada en la culpa del calentamiento del Planeta. La tierra está caliente, brava, como decían los abuelos. Y a Colombia cabe pedirle cuentas por lo que no hace o se hace la de la vista gorda.

Ya lo decía Noemí Sanín sonriente y satisfecha, que Colombia está en buen momento para “venderla”. Cuántos millones de árboles se han arrancado de nuestras selvas y a qué precio. Cuántos desechos botan al río y por los inmensos hornos las industrias sin que nadie las controle y las obligue a responder por estos crímenes de lesa humanidad.

Poco a poco se nos han ido acabando las fuentes hídricas. Las dejamos ir por entre los dedos y no vimos cuando unos bandidos arrebataron las reservas del Putumayo, del Nariño, del Caquetá, del Darién, del Chocó, del Guaviare, del Amazonas. Han arrasado la vegetación virgen y con ella se han ido la flora, la fauna y la humedad necesaria para nuestras fuentes de agua. Prima más el negocio indiscriminado de las papeleras vernáculas y foráneas y de los transportadores que lo consienten a cambio de las gabelas que les ofrecen por oficinas y retenes.

Ya no vemos las garzas blancas ni las rosadas remar con sus alas por encima de los ríos Orinoco ni por el Humadea ni por el Orteguaza. Las especies que reseñó Mutis y la selva tupida que conoció Humboldt con plantas medicinales únicas, mariposas, aves exóticas, ranas, víboras, guatines, caimanes, iguanas, micos casi ya no existen. Un día de estos aparecerá un viceministro, como la de aguas, para decir que no tomemos mucha agua y que no comamos carne porque el pasto de pronto se acaba. Aquí en Colombia estamos acostumbrados a oír estas pamplinadas. Como decía, Juan Rulfo: “es que somos tan pobres”… de espíritu… ¿Cuándo dejaremos de talar, cuándo empezaremos a reemplazar en sus especies los árboles cortados, cuándo protegeremos las riberas de los ríos, cuándo se oirá de alguna sanción contra los depredadores?

Colombia sale con mal sabor en esta jugada. Y también quedó en descubierto cuando el Premio Nobel Oscar Arias sentenció que el armamentismo y el aumento de pie de fuerza no conseguirán la paz en ninguna parte y que los dineros destinados a ello bien podrían ayudar a aliviar a sectores indigentes. Colombia es el país con más militarismo en Suramérica y no tiene a su vista enemigo externo que lo acose. Las peleas verbales entre cancilleres y presidentes no justifican en esta nación tan pobre y atrasada mostrar tanto afán de armarse hasta los dientes.

Más debiera considerarse “Razón de Estado” permitir el Acuerdo Humanitario y liberar a quienes hace años tiene cautivos la guerrilla que azuzar los odios y prolongar esta guerra financiada por el ““Plan” Colombia”.

26-09-09 – 8:09 a.m.

Leer más…

Articulos relacionados

domingo 4 octubre, 2026 a las 9:42 am

Elecciones a un año

sábado 3 octubre, 2026 a las 1:22 pm

220 jóvenes de Timbío recibirán apoyo cafetero