Donald Trump es el nuevo presidente de EE.UU


El magnate Donald Trump, ganó este miércoles las elecciones presidenciales de Estados Unidos, que dejó al país y al mundo en la incertidumbre, con caídas impresionantes en los mercados.
«Seré el presidente de todos los estadounidenses», anunció Trump en su discurso triunfal, rodeado de su esposa, Melania Trump y sus hijos.
Este multimillonario de 70 años conocido por su cadena de hoteles y casinos ganó los estados clave de Florida, Pensilvania y Ohio y sumó al menos 290 de los 270 grandes electores que se necesitaba para llegar a la Casa Blanca.
Por su parte, la demócrata Hillary Clinton suma solo 218, un duro golpe para esta exsecretaria de Estado que aspiraba a convertirse en la primera mujer presidenta de Estados Unidos y una bofetada para Obama que se volcó a apoyarla con todo su empeño y carisma.
Trump, que prometió construir un muro en los 3.200 kilómetros en la frontera con su vecino país de México, movilizó a muchos hispanos, la primera minoría del país, pero sin la suficiente fuerza para dar el triunfo a Clinton.
Los mercados financieros, con una clara preferencia por Clinton, cayeron en las operaciones de Asia y en la apertura de Europa. El peso mexicano alcanzaba su nivel histórico más bajo.
La inesperada victoria del magnate en la mayoría de los estados, especialmente en aquellos de mayor poder electoral, como Florida y Ohio, despertó aplausos y celebraciones en los centros de su campaña, donde se leía el mensaje que tanto propagó: ‘ Make America great again.
Genera expectativa y cierto temor la postura que Trump asumirá con América Latina. El gran afectado podría ser México, país ante el cual anunció cambios en las políticas comerciales con la creación de aranceles a las importaciones, al igual que con China.
Una incógnita más es si mantendrá la normalización de relaciones con Cuba, que lanzó Obama.
En los últimos días prometió que «suspenderá el programa de refugiados sirios» para impedir la entrada de «terroristas islámicos», pero no volvió a mencionar su idea de deportar a los 11 millones de inmigrantes hispanos indocumentados.
De momento, Trump se propuso unir a los estadounidenses y sanar las heridas de la brutal campaña.
«Ha llegado el momento de que Estados Unidos cierre las heridas de la división, debemos unirnos», puntualizó.



