Dolor de espalda


Se celebró en el país en este mes de febrero, el Día Nacional de Periodista y para el caso de los colegas que ejercemos en el Cauca, hubo almuerzos, detalles y reconocimientos por parte de entidades estatales y académicas. Me parece más que justo y necesario, y felicito a los compañeros por la noble labor.
A propósito de esta celebración, enfoco estas líneas para hacer una reflexión de un área que por estos días he sentido tambalear: mi salud. En las últimas 72 horas, un dolor en el costado izquierdo de la espalda se apodera de mí y se niega a desaparecer.
El insólito espasmo muscular (recogimiento o extraña contracción del músculo) generado por el corre corre diario que cumple uno como comunicador – algo completamente normal dentro de la profesión- produjo la activación de un mecanismo rápido para contra arrestarlo por parte de los compañeros de Salud Ocupacional de la entidad para la que trabajo; quienes están detrás mío, como si hubiese contratado un servicio personalizado. Cosa que agradezco enormemente, pues como paciente la verdad no soy lo más juicioso que digamos.
Resulta que ese fuerte dolor muscular obligó al equipo de Salud Ocupacional a ejecutar una inspección del lugar de mi puesto y ese estudio arrojó varios detalles: Mi computador de escritorio no está al nivel de mis ojos, debajo del ordenador el área debe estar totalmente despejada para estirar mis “cortas” piernas, el respaldar de la silla debe cubrir toda la espalda y en fin, un resto de pormenores más.
Mientras se realizaba ese procedimiento, interrogando a los profesionales del caso, me enteré que existen unos parámetros que obligan a que el trabajador deba contar con unas condiciones óptimas para que pueda ejercer bien su labor. Los encargados de hacer cumplir esas condiciones dentro de las entidades y empresas son personas de carreras profesionales inter disciplinarias que hacen parte de Salud Ocupacional.
Voy ahora a la parte legal. Según el artículo 1° de la Ley 1562 promulgada por el Congreso de la República el 11 de julio de 2012 se modificó el concepto de Sistema de Riesgos Laborales (como se llamaba anteriormente) a Sistema de Salud y Seguridad en el Trabajo (SG-SST).
También manifiesta este artículo que Salud Ocupacional se entenderá como la disciplina que busca “la prevención de las lesiones y las enfermedades causadas por las condiciones de trabajo” y de igual forma, “la protección y la salud de los trabajadores”.
En este sentido, me interrogaba, ¿cómo estará el cumplimiento de esta ley por parte de las Empresas de Comunicación que tienen vinculados a las personas que ejercen como periodistas en el departamento? ¿Se pagan los aportes de Salud y Riesgos profesionales a los periodistas?
Bien, hablo para los colegas: Es usted, como yo, que le apasiona tanto lo que realiza que siempre deja la salud para después… ¡Ojo!, tenga cuidado porque esa área es tan silenciosa que cuando uno menos piensa ¡bummppp!, explota.
Como yo antes que cualquier cosa soy reportero y vengo de ejercer del agitado terreno de los Medios de Comunicación, sé en qué estado trabajan varios de los compañeros periodistas en esta región que no difiere tanto de otros departamentos, que en muchos casos, no tienen la vinculación a salud y riesgos profesionales, ni mucho menos reciben el pago adecuado por la labor que realizan.
Es más que necesario que un trabajador cuente con las óptimas condiciones para ejercer su profesión y para aquellos que se exigen las 24 horas más aún. Ahora, ¿Qué se necesita para que la profesión periodística en el país las garantice?
Quizá sea un soñador pero espero que en un futuro la situación cambie porque solo así habrá un gremio sólido, que pueda ejercer sin limitantes ni carencias y mucho menos se obligue en algunos casos, a mendigar dinero por el ejercicio. Mientras tanto, agradezco al equipo humano que me atiende y hace que esa ley se cumpla sin contratiempos.



