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Domingo, 4 de octubre de 2026

DIAS Y VIDAS DE RADIO

DIAS Y VIDAS DE RADIO

DIAS Y VIDAS DE RADIO

Por Keshava Lìévano

Todavía tengo fresco el recuerdo. En casa de mi abuela Julia a una cuadra de la estación del tren de La Sabana, la mujer que ante la postración de mi abuelo, héroe de la guerra de los mil días y relegado a una silla con sus recuerdos, cicatrices y medallas, levantó y sostuvo a sus 7 hijos a punta de la venta de las Empanadas Doña Julia, famosas en ese sector que ella recorría con un canasto en cada brazo.

En esa casa, al fondo del zaguán y atravesando un patio que olía a brevo y a papayuelo, estaba la salita comedor en medio de la cual estaba la figura imponente de un inmenso radio de tubos marca Zenith. Luego de prender la radio, mi viejo solía sentarme en sus rodillas mientras recorría el dial y buscaba en frecuencias de onda corta programas y música de México, de Argentina y en especial Radio Habana Cuba en la que escuchábamos sones y boleros y a veces las aventuras de Chanli Po, una especie de detective de origen chino.

La radio siempre estuvo presente en la cotidianidad de la familia. Por Uvita mi nana de origen campesino aprendí desde muy niño a escuchar la música mexicana en Radio Metropolitana.

Hacia 1969 conocí de la mano de Pablo Monieri, un samario medio hippie y gran fotógrafo que era novio de una tía, la Emisora Latina en la que él hacía un programa de músicas del mundo.

Luego y en honor a la verdad tuve mi primera vez en la radio. Se trató de Radio Clan destino FM a principios de la década de los 80, cuando ya tenía yo la goma del activismo comunicacional, fue mi primera experiencia radial, hacíamos programas clandestinos en un baño de un apartamento del barrio La Soledad.

El grupo Clan destino FM como yo lo llamaba éramos, Margarita, una gran amiga del alma, teatrera ya fallecida y a quien conocí años atrás en el teatro La Mama y otra amiga y poeta de mil kilates, nuestro trabajo consistía en hacer una serie de programas en cassettes dirigidos a los miembros del M 19 en el monte y en la ciudad. A mí me tocaba imitar la voz del comandante Bateman, cuando no teníamos su voz original con sus proclamas y mensajes de aliento.

Tiempo después a comienzos de los años 90, trabajaba yo coordinando un proyecto de Comunicación y derechos de los jóvenes y tuvimos la posibilidad de hacer con el apoyo de Colcultura y Emisora Javeriana Estéreo 91.9 FM nuestro primer programa.

La Lora Mojada, una radiorevista de una hora con humor y radioteatro, reportajes, grafittis y la participación de cerca de 20 jóvenes vinculados a radios escolares. Fuimos el primer colectivo juvenil articulado a un proceso de radio comunitaria que se cocinaba por esos días. Estas dos experiencias marcaron mi rumbo y a partir de ahí pude desarrollar diferentes proyectos de Radio y periodismo cultural y comunitario. Luego vino la Radiocicleta programa nacional con jóvenes y con un gran equipo maravilloso en la Radiodifusora nacional, un proyecto hermoso con el apoyo de la Alcaldía y el Ministerio de comunicaciones que con La Lora Mojada han sido de mis experiencias más significativas de radio participativa articulando redes de radio escolar.

Como comunicador, y aunque mi pasión es escribir, me debo a la radio y a la radio le debo lo mejor de mi vida laboral. Son cerca de 35 años realizando todo tipo de programas en las emisoras universitarias, en las comunitarias y en la radio estatal. Pero tal vez lo que me produce más satisfacción es poder hacer parte de ese proceso nacional de consolidación de la radio comunitaria del país y haber aportado desde la pedagogía un granito de arena con incontables experiencias de formación con comunidades en los más apartados rincones del país. Hoy en un mundo digital, virtual y globalizado, con las nuevas tecnologías y formatos al alcance de cualquiera, en época de zoom, streaming y podcasts, cuando cualquiera puede producir y emitir sus propios contenidos y pulula la banalidad y el fake news, la pregunta más allá del romanticismo de la radio, es como podemos construir una comunicación democrática y diversa, con información eficaz y veraz.

Por mi lado continuaré con mi obsesión por el radioteatro y Antivirus Estéreo FM. KL


Texto e IlustrArte Digital By Keshava Lìévano
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