Día del trabajo, un compromiso con su patrono


Foto: El Blog Salmón
En Popayán, el día del trabajo también es un compromiso con su patrono

El próximo miércoles primero de mayo, la feligresía masculina de la capital del departamento de Cauca se prepara para engrosar la nutrida procesión llena de devoción y recogimiento con la subida del Ecce Homo y/o Amo de Belén. Cientos de alumbrantes desfilan por las calles del sector histórico de Popayán y luego continúan hacia los quingos de una de las iglesias más antiguas de la ciudad para devolver al trono la imagen del bien llamado «patrono de los payaneses».
Mientras tanto, en otro sitio de la ciudad, los trabajadores del sector público y del sector privado conmemoran el «Día del Trabajo», en el que a nivel mundial se celebra el movimiento obrero. Algunos manifestantes marchan en apoyo a las propuestas gubernamentales del presidente Gustavo Francisco Petro Urrego. En esta fecha, los trabajadores tienen la oportunidad de gozar de un descanso remunerado debido a esta conmemoración, conocida internacionalmente gracias a la Conferencia Internacional de Trabajadores reunida en París.
Esta celebración se realiza el primero de mayo de cada año en homenaje a los mártires de Chicago, en conmemoración de la sangrienta represión que sufrieron los obreros de la fábrica McCormick durante varios días de abril y mayo de 1886. En esa época, las jornadas laborales podían extenderse hasta 18 horas. Los nombres de los mártires aún se conservan en una gran placa de bronce: Samuel Fielden, Michael Schwab, Adolh Fisher, Albert R. Parsons, Oscar Neebe, George Engel, Hessois Auguste Spies y Louis Lingg. Es en honor a este movimiento que el primero de mayo fue declarado Día de los Trabajadores.
Sin embargo, según la colega periodista Ana María Lara, la palabra «obrero» es cada vez menos usada en nuestro vocabulario cotidiano. Debido al progreso tecnológico, hay cada vez menos trabajadores fabriles. El término «explotación» ha ido quedando en discursos que se asocian con viejas luchas y formas de ver las relaciones de producción. En el lenguaje que intenta describir las relaciones laborales del presente se habla más del «talento humano», «recursos humanos» y «flexibilidad laboral», dando a entender que el trabajador ocupa un lugar estratégico en la empresa. A su vez, el concepto de competencia ha tomado gran relevancia, permeando las dinámicas de producción y las relaciones humanas y llevando a que el sentido colectivo esté cada vez más opacado por la individualización, reforzada en el presente por el trabajo informal, el trabajo en casa y la responsabilidad que han adquirido los trabajadores de su propia protección social.
Sin embargo, todas las mejoras de las condiciones hoy vigentes del trabajo se deben a las luchas, esencialmente a través de la huelga y a la puesta en juego del viejo concepto de solidaridad. Así, esta fecha conmemorativa al trabajo se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, cuando, debido al rápido avance industrial, creció mucho la concentración de trabajadores, hombres y mujeres, originándose el abuso en los salarios de los obreros. Este hecho marcó enfrentamientos, agitaciones y luchas entre trabajadores y empleadores, haciendo que los trabajadores se agruparan en sindicatos para defender sus derechos y lograran mejoras en la calidad de vida laboral.
En nuestro país, Colombia, los elementos de presión para lograr los objetivos se han convertido en manifestaciones, taponamientos o bloqueos y marchas, perturbando el orden público. Cuando corría el mes de noviembre de 1884, se celebró en Chicago el IV Congreso de la American Federation of Labor, con el objetivo de proponer que a partir del 1 de mayo de 1886 se respetará la jornada laboral de ocho horas en Estados Unidos, de lo contrario, los trabajadores entrarían en huelga y concentraciones obreras. Este hecho fue tomado como modelo por muchos países, especialmente en Latinoamérica, acatando este favorecimiento a la clase obrera.
Sin embargo, algunas instituciones violan este derecho, amenazando con despidos y convirtiéndose en un «terrorismo laboral», especialmente en lugares donde no hay fuentes de empleo, como la capital del departamento de Cauca, donde la ley queda solo en el papel y no se cumple en ningún término. Solo nos queda tomar conciencia en lo que hacemos y no tratar de equivocarnos al actuar. Hasta pronto.
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