DESNUDOS DE CONCIENCIA PARA OPINAR


Por Leopoldo de Quevedo y Monroy.
Loco-mbiano.

El fotógrafo Spencer Tunick ha hecho la propuesta a quienes quieran desnudarse de ropa y de prejuicios en Bogotá el próximo 5 de junio. La propuesta la secunda la directora del MamBo Claudia Hakim para realizar con la foto una obra de arte que plasma la voluntad de los voluntarios a este propósito.
En otras ocasiones y en diferentes sitios y con otros propósitos se han realizado eventos como éste. Sin embargo, la intención ha sido la protesta. Y, vaya que ha dado sus frutos. Entre otras cosas, ha sido tan contundente la propuesta, que aún antes de realizarse la escena nudista, se han conseguido los resultados que se pedían.
Alguna vez se organizó una cita a personas de la tercera edad para que se desnudaran con el fin de que les pagaran la pensión justa. Escogieron el sitio frente a una fuente en un sitio central de una ciudad española. Los hijos y familiares de abuelas y abuelos que se iban a exhibir como la Naturaleza los puso en el mundo, trataron de impedirlo y lo consiguieron en unos pocos casos. La cita se cumplió y el alza se consiguió, aunque el número de nudistas por la causa disminuyó notoriamente.
Obvio que fue considerado por los hijos una afrenta ante una injusticia a ojos vista, tener que ver a sus padres posar desnudos ante cámaras y desfile de vehículos y personas por las calles del lugar. Esto lo contó risueña la poeta María del Pino Marrero de Las Islas Canarias.
Ya el fotógrafo, según la prensa, ha conseguido el récord de agrupar 19.000 voluntarios para su idea en la Plaza de la Constitución de México en 2007, aunque la plaza Vasco Quiroga de Pátzcuaro tiene una cabida mayor.
Auguramos que la propuesta de Spencer logre el tope de los 1000 inscritos y que acudan puntualmente a la cita en Bogotá en un lugar calientico y sobre sábanas térmicas.
De mi parte, abro la otra propuesta para que la Asociación de pensionados de Colombia convoque a una cita parecida a sus socios, entre los cuales me cuento, en Villeta, Girardot, Barranquilla o en el Huila en La Jagua, tierra de las brujas. Creo que sería bueno invitar al presidente Santos a que nos vea sin paños menores. Que mire con vergüenza que no ha cumplido con su oferta cuando pidió el voto en elecciones para hacer realidad cada mes en la nómina que no paguemos el 12% por salud sino el 4% como lo hace el resto de trabajadores en Colombia.
En Colombia somos pudibundos, nos da temor decir que somos novios, que somos casados y que la niña de 18 ya ha tenido sexo. Nos da temor escénico gritar en despoblado, decir a la cara nuestros desacuerdos. Se nos infundió la creencia del respeto exagerado a no hablar claro y a hacerlo con subterfugios. ¿Hasta cuándo agacharemos nuestra cerviz como mulos que marchan a palos y con los dientes afuera?



