DESBORDE DELINCUENCIAL QUILICHAGÜEÑO


DESBORDE DELINCUENCIAL QUILICHAGÜEÑO

Nuevamente estamos los quilichagueños invadidos por el temor y el miedo, producto de la tremenda inseguridad que ya vino a aposentarse otra vez a sus anchas en nuestra amada Ciudad de los Samanes, la segunda ciudad del Cauca.
Unos pocos malandrines, unos pocos delincuentes armados, la mayoría de ellos jóvenes, están atemorizando a toda una ciudad intermedia, aprovechando a veces las madrugadas con el despunte del día, o las noches, o incluso, son tan descarados que a plena luz del día hacen sus fechorías, al notar la no presencia de las autoridades respectivas o de la misma comunidad, se lanzan como hienas hambrientas sobre sus ocasionales víctimas y con sus armas las amedrantan, la amenazan, las ofenden y hasta las hieren o asesinan, huyendo luego tranquilamente en sus motos, como Pedro por su casa.
El caso de la señora Gloria María Orozco, asesinada en la noche del pasado miércoles 16 de mayo, en un sector del barrio Olaya Herrera, es un suceso que se enmarca dentro del ambiente de inseguridad que nos rodea y que otra vez estremeció a la ciudadanía quilichagueña por enésima vez y que ya está siendo investigado por las autoridades respectivas, para averiguar sus móviles, según dicen.
Y ya que estamos comentando sobre inseguridad, traigo a colación mi caso, referente al atraco a mano armada hecho a mi hija menor, en el cruce de la calle 10 con carrera 10, el pasado martes 8 de mayo del presente año, cuando se dirigía a pie a esperar el bus que la lleva a su sitio de trabajo, a las 6 y media por la mañana. Se le acercó un muchacho que iba en una moto, con el casco cubriendo su cara y una capa, pues estaba lloviznando. El joven de la moto, un afro, la ofendió verbalmente, la amenazó con un revólver pequeño y le pidió dinero, ante su negativa, la obligó a entregarle el celular, siempre con ofensas e improperios. Una vez consumado el atraco, el ladrón dio media vuelta y huyó tranquilamente. A Dios gracias, no le pasó nada grave para lamentar, fuera del susto para todos nosotros. El caso ya fue denunciado ante la URI.
Ante tantos casos de inseguridad repetitivos que han sucedido en nuestra ciudad, traigo a colación unos interrogantes necesarios hechos por un colega y que vale la pena compartirlos con ustedes: ¿dónde están las autoridades de policía?, ¿quién responde por los reiterativos casos de inseguridad?, ¿qué hace el señor alcalde Álvaro Mendoza para garantizar la seguridad en Santander de Quilichao?, ¿cuántos muertos más necesita la segunda ciudad del Cauca para que actúen las autoridades?
NO MÁS CONSEJOS CHIMBOS DE SEGURIDAD, LA GENTE NECESITA GARANTÍAS PARA SUS VIDAS, BIENES Y HONRA. LAS AUTORIDADES SON RESPONSABLES CONSTITUCIONALMENTE DE VELAR POR LA VIDA DE LA GENTE Y DE NEUTRALIZAR LAS BANDAS CRIMINALES.
Concluyo repitiendo lo que escribí al final de la Plegaria Quilichagueña, en diciembre de 2017, por casos parecidos de delincuencia: PERMITE DIOS TODOPODEROSO QUE LOS QUILICHAGUEÑOS, HOMBRES Y MUJERES DE BIEN, PODAMOS VIVIR EN PAZ, SIN MIEDO, COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS. AMÉN.
***************************
Otras publicaciones de este autor: http://www.proclamadelpacifico.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/javier-enrique-dorado-medina/



