Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Martes:
Popayán 1 y 2
Cali 1 y 2
Lunes, 5 de octubre de 2026

DEL TRABAJO EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA

DEL TRABAJO EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA

DEL TRABAJO EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA

“La educación no crea al hombre, le ayuda a crearse a sí mismo”: Maurice Debesse

DEL TRABAJO EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA

Es hora de volver a los objetivos de la educación y el primer objetivo que nos deberíamos plantear es la felicidad. Quizá pueda parecer muy amplio e impreciso decir que ése es el objetivo primordial, pero creemos que es un determinante último de cómo hay que trabajar en épocas de aislamiento dentro de la educación pública o privada. Nos corresponde recordar que Aristóteles señalaba que el objetivo de la vida de los seres humanos era la felicidad y, por tanto, también debería serlo de la escuela. Porque ser feliz es encontrar un equilibrio entre nuestras expectativas y la realidad, pero no sólo de nuestras expectativas, sino las de toda la humanidad que hoy sufre el asalto de un enemigo invisible.

                En este sentido, la escuela pública es un lugar privilegiado por proporcionar una formación que permite participar plenamente en la vida ciudadana y democrática basada en la felicidad. Sin embargo, hoy se puede percibir que existe una malsana aversión contra la educación que se proporciona en las escuelas y colegios públicos. Desconociendo que nos tocó reinventarnos con los mínimos recursos y presupuestos. Al contrario de los grandes capitales de los cuales se ufanaba la educación privada. Por lo tanto, el papel del docente del sector público se centra en descubrir la forma en la que evolucionan en su aprendizaje desde la virtualidad. Observa y orienta en lo que hacen, escucha sus dudas y comentarios, atiende sus conflictos y angustias, busca formas de ayudarlos a alcanzar su rol de autor y Ser.

                A lo largo de este proceso de aislamiento, ha sido fundamental lograr una atención individualizada y virtual. Acción llevada a feliz término desde el amor y el compromiso. Valga aclarar, que la escuela pública no estaba preparada para este tipo de educación. Sin embargo, nos hemos exigido frente al computador y recargamos nuestro cerebro de información para hacer frente al nuevo reto de educar desde la virtualidad. Nuestro proceso de cambio y asimilación ha sido exitoso. Doy fe de la creatividad, trabajo en equipo, dedicación, sacrificio y del tiempo quizás exagerado en planear, organizar, direccionar, acompañar, gestionar, liderar, motivar y orientar.

                Somos sabedores que las dinámicas en la sociedad cambiaron y por lo tanto, debemos tener presente que los cambios que precisamos enfrentar y liderar son globales, es decir, afectaran a muchos objetos y sujetos al mismo tiempo; pero estamos obligados a no limitarnos sólo a un aspecto, sobre todo debemos tener claro que los cambios educativos no son puramente cambios técnicos; no se trata de cambiar las políticas, el currículo, los programas, las formas de enseñanza, sino que tenemos que referirnos a todo el conjunto de lo que supone la escuela que, como una institución social, es algo muy complejo. Por lo tanto, estamos obligados a TRABAJAR desde distintas perspectivas sin egos y celos. En definitiva, es una gran tarea para los educadores en esta crisis mundial, pero vale la pena empeñarse y dar todo por trabajar en la educación pública. Conviene que seamos optimistas; porque, aunque la tarea sea enorme y vayamos más despacio de lo que desearíamos, continuaremos avanzando sin miedo a los señalamientos y juicios a priori.

                Para terminar, urge recordar que tenemos una tarea y un reto muy grande por delante, pero que ya disponemos de muchas experiencias valiosas, que muestran caminos por los que es posible transitar. Estamos hablando de una escuela nueva, moderna, activa en la cual el COVID 19 nos obligó a implementar cambios que al correr de los días han sido fructíferos y demostrado que en el sector oficial hay magos, genios, verdaderos maestros y maestras expertos en al arte divino de educar.

Un aplauso para los trabajadores de la educación pública en Colombia.

***********************************

Otras publicaciones de este autor:

DEL TRABAJO EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA

Articulos relacionados