De ver televisión sin ganas y otras cosas…
Por Mauricio Arboleda
Se habrá dado cuenta de lo absurda que puede llegar a ser la ley en un país que necesita solucionar los índices de pobreza. Los artículos de la famosa ley del «Comparendo Ambiental» que atentan contra el sostenimiento de miles de recicladores en nuestro país, hacen que uno se sienta medio idiota por haber delegado el poder a los ineptos. Solo espero que tan polémica discusión puesta en escena por Pirry en su programa periodístico del fin de semana, surta efecto desde los niveles sociales más altos (el pueblo) hasta los más bajos (el congreso).
Los medios de comunicación, aparte de mostrar bala y tetas, también sirven para despertar el interés colectivo frente a aquello que incide en nuestra calidad de vida, ¿o cree usted señor (a) estrato 5 que estas cosas no le afectan?
Cómo quisiera que muchos informativos mostraran todas las caras que tiene una noticia (algo que llamamos Contraste de Fuentes), donde hablan todos los implicados y tienen derecho por igual a expresar sus argumentos, así al final no les creamos a unos y a otros sí. Es que acaten: quien toma partido es el público, la audiencia, no el periodista o el canal. Lo puede hacer este señor que es veterinario, ahora no nosotros que somos versados en los textos Kaplunianos o en la experiencia de años y años de redacción massmediática.
Si ya escuchó acerca de algo que se avecina llamado «el tocherengue», no hace falta entonces indicar la poquedad a la que suelen llegar los canales privados de televisión (privados creo de cultura), aun cuando uno cree que han tocado fondo. Ya no importa cuán ridículo sea el gandul de turno, no importan las horas que pudo haber pasado trabajando en vez de sentarse a imaginar menuda payasada, ya incluso los ecos de la crítica rebotan sofocados en oídos que se dejaron comprar con baratijas televisivas y asnadas musicales. Imagino el desasosiego de tantos músicos talentosos, inermes, exasperados, impotentes ante la intransigencia de un mercado cada vez menos exigente… público mentecato !!!
Y no es que el talento de nuestra gente dependa de una televisión que aunque pesa, no es el único camino. El problema es que baja el estándar de calidad, menosprecia aquello que sí se hace con esfuerzo, estética y coherencia.
Antonio Fuentes, Calixto Ochoa y Manyoma… perdónenlos porque sí saben lo que hacen pero se hacen los pencos. Dios nos libre de lo que tendremos que escuchar en diciembre próximo…
¿Sabía usted apreciado(a) ciudadano(a) que las compañías de cable deben ceder un espacio comunitario donde un porcentaje de la programación debe ser producción propia, es decir, programas de la propia comunidad donde se ha instalado? En este caso, la misma compañía es responsable por que esto se cumpla, sin excusa de que existan o no productoras de televisión locales interesadas en «llenar» ese espacio. ¿Sabe usted quién vela porque esto se cumpla? Pues agradecería la respuesta a una pregunta que he remitido al Ministerio de Comunicaciones en diferentes ocasiones y, como el pez: nada.
Genial por ejemplo que contáramos con más canales, así la información que en nuestro amado Municipio se produce llegaría a más hogares. Podríamos, por ejemplo, intentar un sistema integrado de información, en el cual en vez de tratar de demostrar cuál periodista es mejor, lográramos que parte de la programación fuera compartida, así sea en diferido, como en algunos días por allá en el 2007 lo intentaran Martín Rueda, Richard Peña, Diego Luis, sin circunscribir su amor por el periodismo a pendejadas de logotipos.
Leer más…



