Cultura y más cultura (4)


Las cuentas claras y el chocolate espeso.
PRESUPUESTO CULTURAL DEPARTAMENTAL – CAUCA – 2014. TOTAL: 3.625 MILLONES
No es fácil saber, aunque tampoco imposible, que la realidad de los ingresos culturales corresponde esta distribución. Permítanme una digresión antes de acometer esa tarea.
Cuando se trata de la participación y de la comprensión sobre los manejos económicos, cuando se trata de adentrarse en tales vericuetos, el ABC que le enseñan los de planeación y en los cursos de la Fundación Carvajal, el Sena y demás entidades que se encargan de empoderar la comunidad para el mejoramiento de la toma de decisiones, de la veeduría, de la participación comunitaria, suelen recalcarle hasta la saciedad, con muñequitos y papelitos que se deben seguir algunos pasos esenciales para la planificación, gestión, administración, de tal manera que como dicen: las cuentas sean claras y el chocolate espeso: 1) LO QUE SE QUIERE, 2) LO QUE SE TIENE y comparando y rebujando uno y otro entonces, podrá a ciencia cierta, saber y comprender, 3) LO QUE SE PUEDE. Porque como dijo el sabio Salomón, hay que tener sabiduría y prudencia para sopesar entre el deseo y la realidad, a no ser que como al pobre y al feo todo se nos vaya en cuentas de la lechera.
DE LO QUE SE QUIERE, todavía pues, estamos en deuda porque el Consejo Departamental de Cultura, como no se reúne ni se integra, y si no se integra pues ni modo de reunirlo. Y como ni se sabe a ciencia cierta a qué se llama sector cultural, pues ni modo de integrarlo porque en el papel…
En general, los productores culturales y artísticos son poco para esto de la gaminería fiscal, ignorancia que suele ser producto del ensimismamiento en el quehacer, de la desconfianza proverbial frente a las cosas del estado, y por qué no decirlo, a los egos encumbrados, por lo cual cada uno creemos merecer un trato diferencial y particular. Y más aún en el ámbito departamental y municipal. Una gran parte ha preferido el programa de estímulos nacionales, ya por considerar magras los odres departamentales, ya sea por considerar que el favoritismo político, la prepotencia de los ordenadores del gasto y los compadrazgos en el terreno local, impiden una concertación transparente.
Sin embargo parecería obvio decir que hay necesidades de todo orden, y en la megalomanía que nos caracteriza, bien se puede pensar que están tan a flor de piel, tan evidentes que es deber del entendimiento oficial que tales cosas deberían darse por entendidas.
No hay tal. Así exista la mejor buena voluntad. Y aunque los funcionarios puedan y quieran presentar un espectro de posibles metas, soluciones, programas, es fundamental que por lo menos exista un consenso en esas mismas necesidades, planteadas por el sector cultural y artístico, sin que ello signifique que no puedan considerarse otras necesidades que diversos sectores de la población destaquen como culturales o que los mismos funcionarios las conciban en su roce permanente con el conjunto de la sociedad.
Continuará…




