La Iglesia Católica en el mes dedicado mundialmente a despertar el espíritu misionero en los fieles, y la solidaridad universal, por intermedio del Arzobispo de Popayán, Monseñor Iván Antonio Marín López, y a instancias del párroco de la iglesia Santísima Trinidad, presbítero Edward Gerardo Andrade Rojas, celebró el pasado domingo 13 de octubre, en Santander de Quilichao, una ceremonia masiva de Confirmación de jóvenes.
Por este sacramento, los jóvenes fortalecieron con el don del Espíritu Santo, para ser testigos de Jesucristo, de palabra y obra. Monseñor Marín López recordó en la ceremonia especial en la cual fueron confirmados más de 40 jóvenes, que “a partir de la Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una vida cristiana más perfecta, más activa. Es el sacramento de la madurez cristiana y que nos hace capaces de ser testigos de Cristo”.
Teniendo en cuenta que la Iglesia Católica ha participado activamente en la vida social y que a través de la Conferencia Episcopal de Colombia, hizo un llamado urgente a la mesa negociadora de La Habana, para que avancen de manera decidida y concreta en las negociaciones y se lleguen a acuerdos que conduzcan al fin del conflicto y que además, hace una invitación al Estado para que promueva la transformación de las prácticas políticas del país, permitiendo cambios estructurales, superando la inequidad y dando una mayor participación de la sociedad, Proclama del Cauca aprovechó la oportunidad de la visita a Santander de Quilichao de Monseñor Iván Antonio Marín López, Arzobispo de Popayán, y con él estableció el siguiente diálogo:
Proclama del Cauca: El norte del Cauca aún padece muchas circunstancias negativas, la violencia de pandillas, el consumo de drogas, el terrorismo, y muchos otros problemas sociales; ¿cuál es la posición de la Iglesia Católica, pues parece que hubiera un descuido sobre esta grave situación?
Monseñor Iván Antonio Marín López: Bueno, no creo que haya descuido, cada uno tiene que responder por sus acciones, no culpemos a Dios si alguien se comporta mal; cada uno tiene que ilustrar su conciencia para obrar bien; segundo Dios a todos nos bendice aun a aquel que esté alejado, para que se convierta y viva, y tercero continúen ustedes, los líderes sociales, promoviendo la verdad, la justicia, la paz, el trabajo, la honestidad, la educación, si todos trabajamos por construir conciencias sanas, con responsabilidad desde la familia, el colegio, para ayudar a las generaciones nuevas y a las presentes a vivir en paz, a obrar bien, a obrar rectamente, así tendremos una nueva sociedad.
P del C: El departamento del Cauca, como todo el país, es manejado por los políticos, alcaldes, gobernadores, que han conducido a esta región, según datos del DANE, a ser uno de los más pobres y miserables del país. Usted ¿qué análisis le hace de la política y de los administradores de la cosa pública del departamento del Cauca?
I. A. M. L.: Bueno, en primer lugar yo no soy un político, yo soy un pastor, y yo veo que cuando no hay rectitud, pues todos terminan pagando las consecuencias. Es muy fácil la denuncia global pero tenemos todos que comprometernos en todos los niveles, en el nivel de la familia, del municipio, a obrar bien a obrar rectamente a vigilar la cosa pública.
P del C: Monseñor qué concepto le merece el proceso de paz que está adelantando el Gobierno Nacional en La Habana, Cuba; ¿qué espera de esto?
I. A. M. L.: Bueno todos necesitamos la paz, queremos la paz, el proceso que se adelanta en La Habana no lo conocemos íntegramente, ya llegará el momento, como ha dicho el Gobierno que lo pondrá en manos del Congreso y de la opinión pública entonces allí ya podemos opinar cuando tengamos la información adecuada pero todos deseamos, todos oramos para que haya paz y termine la violencia.
P del C: Monseñor, un mensaje para Santander de Quilichao, el Norte del Cauca, agradeciéndole nuevamente su visita a esta región.
I. A. M. L.: Bueno yo estoy muy contento hoy, estoy aquí en esta parroquia de la Santísima Trinidad viendo la multitud, sobre todo los jóvenes que se han confirmado en la fe, quiero desear a todas las familias, a todos los jóvenes, que sean felices, que el Señor los bendiga y que tengamos en cuenta el mensaje de hoy del Evangelio, el Señor reclama, cuando curó diez, sólo uno volvió a darle gracias; para que todos seamos agradecidos con el Señor.
Monseñor muchísimas gracias, muy amable.



