¿Cuál será la cuota afro de Abelardo de la Espriella?

- Roger Mina reúne formación académica, experiencia internacional y raíces populares. Su nombre aparece entre los candidatos a ocupar una posición en el alto gobierno del suroccidente.
El presidente electo Abelardo de la Espriella tiene sobre su escritorio una decisión que definirá la relación de su gobierno con el Pacífico colombiano: la conformación de su equipo de trabajo. Si busca incorporar liderazgos afro con trayectoria, resultados y capacidad de gestión, uno de los nombres que aparece con fuerza propia es el de Roger Mina.
Mina no es un político de carrera ni un heredero de maquinaria electoral. Es un profesional que se construyó desde abajo: desde el barrio Petecuy, en el oriente de Cali, hasta los pasillos de Penn State University, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Ministerio de Minas y Energía. Su recorrido es la prueba de que la movilidad social a través de la educación no tiene por qué ser una excepcín, sino un modelo replicable cuando el Estado cumple su función.
Un perfil que el Pacífico necesita
El suroccidente colombiano ha producido líderes políticos, sociales y culturales de gran importancia para el país. Sin embargo, la representación afro en los cargos de alto gobierno ha sido históricamente insuficiente frente al peso demográfico, cultural y económico de las comunidades afrodescendientes del Pacífico.
Roger Mina ofrece un perfil que trasciende la representación simbólica. Es ingeniero mecánico de la Universidad del Valle y doctor en Energía y Minería con énfasis en Políticas Públicas de Penn State University. Ha trabajado en Ecopetrol, Cenit, el BID y el Ministerio de Minas. Recibió distinciones del Congreso de los Estados Unidos. Su voz ha sido escuchada en foros internacionales y en medios como CNN.
Pero lo que distingue a Mina de otros perfiles técnicos es que nunca se separó de sus raíces. Creció en un barrio popular, entiende la pobreza energética desde la vivencia, conoce los problemas de servicios públicos del Pacífico y lidera actualmente EMCALI, una de las empresas públicas más complejas y relevantes de Colombia.
EMCALI como laboratorio de gestión

Quien dirige EMCALI administra agua, energía, telecomunicaciones y alcantarillado para una ciudad de más de dos millones de habitantes. Es un cargo que exige conocimiento técnico, capacidad financiera, habilidad política y sensibilidad social. No cualquier profesional sobrevive a la complejidad de esa empresa. Roger Mina no solo ha sobrevivido: ha emprendido un proceso de recuperación y transformación que el propio sector reconoce.
Su trabajo contra la pobreza energética, su esfuerzo por mejorar la prestación de servicios y su capacidad para articular equipos técnicos con comunidades lo convierten en un gestor público probado, no en una promesa. El gobierno de De la Espriella necesitará personas con esa experiencia concreta, especialmente en un país donde la brecha en servicios públicos entre las regiones centrales y el Pacífico sigue siendo abismal.
El suroccidente mira hacia el 7 de agosto
Abelardo de la Espriella no ganó en el suroccidente. Para construir gobernabilidad en una región donde no tuvo mayoría, necesita gestos concretos que vayan más allá de las promesas de campaña. Nombrar a un líder afro del Pacífico con las credenciales de Roger Mina en una posición de alta responsabilidad enviaría un mensaje claro: el nuevo gobierno reconoce el talento del suroccidente y está dispuesto a gobernar con él, no sobre él.
El Pacífico colombiano —Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño— concentra desafíos en energía, agua potable, infraestructura, minería, medio ambiente y servicios públicos. Cada una de esas áreas se cruza con la formación y la experiencia de Roger Mina. No se trata de un cupo étnico por cumplir, sino de la decisión de incorporar a quien tiene la preparación, la experiencia y el compromiso territorial para enfrentar esos problemas.
Las comunidades afrodescendientes del suroccidente han sido utilizadas electoralmente durante décadas. Se les busca para las campañas y se les olvida el día siguiente. Un gobierno que pretenda romper esa lógica debe empezar por poner en cargos de decisión a personas que vengan de esos territorios, que conozcan esos problemas y que tengan la capacidad técnica para resolverlos.
Roger Mina reúne esas condiciones. La pregunta no es si el Pacífico tiene líderes preparados para el alto gobierno. La pregunta es si el alto gobierno está preparado para escucharlos.
David Luna
Gerente – Proclama del Pacífico.



