Bajo criterios del BID, Popayán no es ciudad sostenible


Fabio Arévalo Rosero MD.
Colombia tiene un convenio con el BID desde el 2012, para hacer parte de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES) y es lo que ha permitido que muchas urbes del país puedan ser buenos lugares para sus ciudadanos. Según ello las mejores ciudades para vivir en Colombia son: Barranquilla, Bucaramanga, Manizales, Pereira, Montería y Pasto (son las seis ciudades sostenibles colombianas hasta hoy reconocidas por el BID). Popayán no está incluida en este selecto grupo, (como muchos y hasta el mismo alcalde lo quieren hacer creer). Lo que debe aclararse con certeza es que la ciudad está concursando para entrar a este selecto equipo junto a Armenia, Villavicencio, Neiva y Riohacha. Y ser aspirante no le otorga el título de ciudad sostenible hasta tanto no se cumplan con estrictos requisitos, que aún están lejos de lograrse.
¿Popayán puede ser una Ciudad Sostenible?

Si lo analizamos fríamente en el momento que atraviesa la ciudad, la tendría muy difícil. En las actuales condiciones está aún lejos, se requieren de enormes cambios de transformación cultural y de desarrollo urbano avanzado. La ciudad está en una crisis agudizada por los dos últimos gobiernos, que no tuvieron la visión de sostenibilidad y calidad de vida. La otra cara de la moneda estaría en la voluntad política del alcalde actual César Cristian Gómez, quien ha inscrito a la ciudad como candidata a serlo, lo cual es meritorio y un paso importante. Ya tiene el respaldo de Findeter. Pero una cosa es querer y otra invertir para serlo. Esa voluntad política puede ayudar, acompañada de una gran inversión y una excelente asesoría; de lo contrario se convertiría en un saludo a la bandera y en un gran acto de demagogia irresponsable.
Requisitos básicos para ser urbe sostenible y de buen vivir
Para que Popayán pueda estar en el selecto grupo de ciudades sostenibles y de mejor vivir, no es solo poner un título; es construir un proceso a largo plazo que debe cumplir unos requisitos básicos que tienen que ver con:
Medio ambiente y cambio climático: implementar estrategias para la reducción de la huella de carbono y la promoción de entornos saludables.
Desarrollo urbano sostenible integral: política de accesibilidad, hábitat adecuado, diseño amable para los más vulnerables con priorización de una movilidad inclusiva y no motorizada, privilegiando al peatón como centro del desarrollo.
Sostenibilidad económica y social: Entre más desarrollada esté la ciudad, las personas podrán encontrar un trabajo adecuado para ejercer, también podrán contar con entidades de salud que cubran sus necesidades, así como tener un espacio de esparcimiento que le genere satisfacción personal, donde la seguridad sea principal.
Desarrollo humano: Acceso ágil a servicios de salud, derecho a una educación de calidad; gran compromiso con la justicia social y erradicación de la miseria.
Cultura Ciudadana y democrática: implementar con generosa inversión un programa de participación democrática y de formación ciudadana generando condiciones motivantes para una gran transformación cultural de la ciudad.
Buen estado fiscal: Debe avanzar en la aplicación de mecanismos adecuados de buen gobierno, de manejo correcto de sus ingresos y del gasto público, así como de control de la deuda y otras obligaciones fiscales.
Por ahora estos mínimos requisitos están aún lejos de lograrse en la Ciudad Blanca, más aun si persiste el anacronismo de varios sectores que no quieren perder sus privilegios. O si el alcalde no recibe el asesoramiento adecuado, con una visión distinta a la que le prodigan actualmente. Pero la ciudad no es sostenible no solo bajo la lupa del BID, es la realidad que estamos viviendo de un modelo de ‘ciudad antipersona’ que el mismo sentido común demostraría que está lejos de ser una urbe sostenible, una legítima CIUDAD PARA LA GENTE.



