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Martes, 13 de octubre de 2026

Crepitaciones 2013 – Por la dignidad de los quilichagueños

Javier Enrique Blog
Javier Enrique Blog
Por Lic. Javier Enrique Dorado Medina
Correo electrónico: [email protected]
Twitter: @javiergolden_

Afirmaba por allí en algún momento de su vida un pensador anónimo, que: “la dignidad va de la mano de los derechos”, aludiendo claro está a la necesidad ineludible de preservar y proteger por encima de cualquier consideración y prebenda personal esos derechos o “facultades de hacer o exigir todo lo que la ley o la autoridad establece en nuestro favor” (significado connotativo de esa palabra, según el DRAE, Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua). Desde luego que, es bueno recordar, la inclusión y existencia de los llamados Derechos Humanos, contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos del año 1948, que es la carta fundamental de los mismos.

Ahora sí, entrando en tierra derecha y para los fines de la presente columna de opinión, no puedo quedarme de brazos cruzados, sin dar mi modesto punto de vista, con todo el respeto del caso, sin herir susceptibilidades de ninguna índole, sobre la situación incómoda para nosotros los quilichagueños, motivada, en primer lugar por el rifirrafe entre algunos concejales, y el señor alcalde municipal, ingeniero Luis Eduardo Grijalba (situación normal en toda democracia que se respete y se precie como tal), motivada por el posible cambio de destinación de un lote grande de terreno, situado en los alrededores de la Plaza de Toros y que ya tenía como propósito importante ser utilizado para la construcción de un Hospital Regional, nivel III, por otro de propiedad de los Betancourth, aledaño a los predios de la actual Universidad del Valle (situación anormal, desde todo punto de vista, siendo una transacción ilógica e injusta, y que ha producido, el rechazo absoluto de parte de la gran mayoría de quilichagueños, incluyendo a algunos concejales, quienes con sobrada razón se opusieron a tal maniobra o esguince).

Recordando el lema del primer párrafo de esta columna acerca de la dignidad y los derechos, pienso personalmente, que esta situación municipal, o mejor esta decisión del señor alcalde va en contravía del querer popular y que produce inquietud y zozobra, mejor dicho malestar entre los ciudadanos del común, porque no se tiene en cuenta el sentir del pueblo y su dignidad, representado en el derecho a tener un Hospital digno de ser, en el sitio destinado para ello, y no en otro, señalado por el señor alcalde, de manera arbitraria y en contra del querer popular. Recordemos que vox populi, vox Deo, es decir “la voz del pueblo es la voz de Dios” y que primero están los intereses populares y luego los particulares.

Ahora que estoy terminando esta columna y para rematarla con broche de oro, recuerdo y comparto con ustedes, amables lectores, unas palabras de Simón Bolívar, que caen como anillo al dedo, con todo el respeto del caso: “si quieres elevarte a la categoría de hombre digno, procura ser, además de honrado y virtuoso, humilde y respetuoso”. Palabras más, palabras menos…

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