COLOMBIA DUERME PLÁCIDA DETRÁS DE DIEZ DEDOS
www.mequieres.com/wordpress/?p=17Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
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Desde que el orangután se convirtió en homo sapiens y dejó de caminar a gachas, aprendió a contar con el ábaco original de sus diez dedos. Y con ellos tiró piedras, encendió con el pedernal el fuego, dañó sus uñas labrando la tierra y por último entrenó su índice para apretar el fatídico gatillo. Con un solo dedo pudo tapar el sol y poniendo el índice en la boca manda callar o prepara su mentira. Sólo el mico, su ex colega enano, se queda con la mano empuñando cinco deditos y nos los puede sacar llenos con el maíz del calabazo.
Su costumbre cavernaria, quedó, sin embargo, grabada en su disco duro. Freud no logró desbaratar ese instrumento que lleva el hombre fuera de la manga de la camisa. Y usa esta primigenia calculadora cuando quiere demostrar sus verdades de Perogrullo.
Don Jorge Londoño, presidente del Banco de Colombia, decía por radio hace algunos días que Colombia no sufrirá los rigores de la quiebra, que la recesión mundial hará un esguince cuando pase por Suramérica y no entrará hasta los hogares de la patria. Oh, qué consuelo para el desempleado, el obrero raso, el ama de casa y los estudiantes que viajan en bus todos los días.
La humilde cerveza Costeña valía 1.100 pesos a finales de enero. Hoy hay que pagar 1.400 por ella en el supermercado. Si no me equivoco se encareció un 27.3 por ciento. El alza en el costo de la bebida más popular en un fin de semana o para alegrar la fiesta o el juego de billar es la muestra de cómo suben los precios más que el sueldo anual.
Pero debemos creer en las generosas palabras de la banca. Aquí no pasa nada. Todo está bien. Darío Arismendi en Caracol fue mal informado. No es cierto como él lo dijo que el 95 por ciento de las empresas que figuran en Colombia son medianas o pequeñas. Que dan trabajo cada una a 40 o 20 personas. Hay poquísimas empresas grandes y están en manos de los bancos o del capital extranjero. No. Eso no es cierto. No es cierto lo que dice el Dane sobre el desempleo. Que llega ya al 14.3. Eso no puede ser. Se ha equivocado. Aquí no hay recesión. Las exportaciones han bajado y seguirán bajando, dice Minhacienda. No, eso no puede ser.
La encuesta la puede hacer Invamer Gallup o el Centro Nacional de Consultoría. Verán cómo cambian las cifras. Ellos preguntarán al 5 por ciento de los que faltan en la cuenta anterior y oirán que a ellos les va muy bien. Ah, la cúspide de la pirámide social siempre está fluyendo crema y nata. Ni siquiera suman los diez dedos de la mano para señalar a quienes sí les va bien pero tienen su plata muy guardada.
Lo que en verdad es cierto es que no se abrirán las puertas para más productos extranjeros con el famoso TLC que ya no funcionará. No habrá más remedio que sembrar papa, yuca, arroz, sorgo, maíz, verduras en nuestros descuidados campos, habrá que pedirle a los que cambiaron la razón social de sus empresas y las vendieron que regresen sus capitales y los reinviertan en Colombia. ¿Si les decimos a los foráneos que Colombia es un país rentable, por qué los nacionales no lo creen y hacen justicia social en este pueblo tan cristiano y recursivo?
26-03-09 – 5:10 p.m.



