Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026

Colombia dijo sí a la paz

Jorge Eliecer Ortiz Fernandez
Jorge Eliecer Ortiz Fernández

“Que la carroña de la muerte observe desde la acera el desfile de colombianos y colombianas por la paz”.

Esta frase me salió de lo profundo del alma al observar y escuchar que en nuestro país existen dizque “colombianos” jugándole a la guerra, cuando el sentimiento es que nos reconciliemos en torno a varios objetivos: para que la convivencia aflore en todos los rincones de la patria; para que los que tomaron el camino de las armas para hacerse escuchar, con la generosidad que solo puede otorgar la paz en nuestro país, hagan uso de los escenarios democráticos y expresen la diferencia, sin lugar a dudas, que no le tememos a ello, el disenso es necesario en un país donde la brecha entre ricos y pobres es cada vez más amplia, por ello la importancia de la voz del contradictor pero con ideas, con propuesta, con el ánimo de cambiar cincuenta años de angustia para familias que saben que sus hijos se baten a muerte en las filas de la insurgencia y del ejército como de la policía.

De estar enterados que este es un país supremamente rico en casi todos los sectores de la economía, para citar el agropecuario, minero, energético, pero que la guerra hace que se minimice su importancia y espanta al capitalista que desea invertir para mejorar la producción.

En fin, son tanto los motivos, que hoy más que nunca los colombianos y colombianas y el mundo en general está pendiente de lo que pasa en el hermano país de Cuba que está albergando a colombianos que representan solo el interés de salir airosos de esta maratónica tarea de traerle al país la noticia que fue posible en una mesa de trabajo conciliar temas que en otrora se debatía a ráfaga limpia, enfrentamiento que solo le servía y le seguiría beneficiando, en caso de no llegar a acuerdos y seguir en la guerra, a los mercenarios que viven de la compra y venta de armas y en general todas las actividades económicas que se mueven alrededor de la guerra fratricida.

El nueve de abril, considero y es mi punto de vista, se movilizaron todas las expresiones sociales del país, a pesar de que unos pocos quisieron minimizar la movilización que fue estruendosa, y el mensaje que dieron en cada paso, en cada gota de sudor que caía sobre las calles y carreras colombianas, es que en Colombia deseamos la paz.

¡Ah! que los agoreros continúen con su pesimismo enredados en la terminología que les ha dado para vivir a costa del sufrimiento patrio.

Cómo les parece: no están de acuerdo con la paz porque se configuraría la impunidad, acaso ¿las aberraciones que conocemos de algunos líderes mundiales en su ejercicio de mandatarios no están teñidas de impunidad a razón de una endémica “justicia”?

Sigamos transitando la ruta que nos ha fijado el actual gobierno, independiente de que haya o no afinidad con Santos, él, al fin y al cabo, es un agente transitorio en la Presidencia del país, pero quienes sufrimos la tortuosa guerra seguimos, como los fumadores pasivos, exhalando el vaho que deja la desolación y la muerte producto de la guerra entre colombianos que en el campo de batalla solo los diferencia las prendas, porque en el fondo somos iguales e hijos de esta tierra próspera y llena de oportunidades para todos.

[email protected]