CLIMAX NAVIDEÑO
Toda la expectativa de algo nuevo y bueno la tienen las personas en el fin de año. El agite externo inquieta al espíritu que luego no sabe qué hacer.
La música, los dulces, las luces, la pólvora, los globos, los adornos, el Niño y el Papá Noel, crean un ambiente, pero en el fondo eso no es ni representa la felicidad.
La felicidad que anhela el ser humano es el amor, la fraternidad y el entendimiento que en forma fugaz se manifiesta en diciembre. Muchas madres solo reciben el abrazo de sus hijos el 31 de diciembre a las doce de la noche, y tienen que esperar un año para que el acontecimiento se repita.
A la indiferencia, al odio, al resentimiento, y la venganza, se les anega de licor y sale una falsa amistad que luego desaparece. Queremos los colombianos verdadera paz y amor, sin tener que gastar tanto dinero en aparentamientos, sin embriaguez y adornos.



