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Viernes, 2 de octubre de 2026
miércoles 2 junio, 2010 a las 12:16 pm

Certidumbres e incertidumbres

Carlos E. Climent
En asuntos políticos las decisiones se toman sobre la base de las emociones. Los argumentos, por bien sustentados que estén, no le cambian los puntos de vista a nadie. Las condiciones personales de los candidatos, sus programas gubernamentales y los errores de la campaña no pesaron mucho el 30 de mayo. El gran elector en esta oportunidad fue el miedo. Que se tradujo para Mockus en una colección de incertidumbres y para Santos en la certidumbre.
Mockus representó la incertidumbre para 46% de los electores por varias razones:
  • La mayor incertidumbre nace de un temor completamente injustificado que genera un círculo vicioso perverso: “No le vamos a dar la oportunidad de gobernar porque no sabemos como lo va a hacer, porque nunca lo ha hecho”. Y con ello se concluye que es una incógnita, a lo mejor un lobo disfrazado de oveja, un mentiroso capaz de las peores alianzas, un comunista peor que Chavez, etc”. Si bien estas y muchas otras especies carecen de sustentación, la gente las cree porque la poderosa maquinaria que se ha encargado de difundirlas ha creado un ambiente de suspicacia sobre las “torvas intenciones” del candidato verde. Pero es prudente recordar que ese miedo, esa incertidumbre, esa amenaza de otras “torres gemelas” llevó a la gran masa de votantes de los Estados Unidos a reelegir al peor presidente de su historia. Pero desafortunadamente no se aprende de la experiencia de los demás.
  • Mockus es una incertidumbre porque el electorado está acostumbrado a que prometan cosas que lo tranquilizan. Y una presentación transparente es difícil de creer porque resulta extraña y por lo tanto produce desconfianza.
  • Es dado a la reflexión y se toma una cantidad desmesurada de tiempo en responder preguntas que deben ser contestadas como un rayo. Esas, que son condiciones esenciales de un estadista y del gobernante serio, son fatales para el candidato.
  • Es un hombre que no pertenece a la clase dirigente, social o económica. A duras penas ha logrado adquirir una casa modesta en un barriecito de clase media en Bogotá. Un elector prefiere que lo dirija alguien que se haya movido en medio de los negocios porque eso le hará, supuestamente, manejar mejor las finanzas públicas. Eso no es verdad pero contribuye a la incertidumbre.
  • Es, en apariencia, un blandengue que se le salen las lágrimas cuando habla de lo mucho que ama a su mujer. Eso lejos de ser debilidad, es sensibilidad. Un concepto difícil de entender. ¡Qué vamos a hacer!
  • Es considerado como una especie de minusválido político porque no se ha batido en la dura lid de la realidad nacional serruchando, haciendo componendas, ofreciendo comisiones, aceptando el ‘CVY’, etc. Y eso, increíble como suena, genera incertidumbre porque supuestamente lo hace un gobernante más efectivo, menos incierto.
  • Es probablemente un ingenuo que cree que va a poder gobernar con personas elegidas por méritos no por retribución de favores. No es ingenuidad, es idealismo. Es creer que se puede gobernar limpiamente, con transparencia y honestidad. Pero como eso no ha ocurrido, da la sensación de incertidumbre el intentar un modelo que nunca ha funcionado. Por lo tanto se concluye que esas “virtudes” son más bien un problema y crean incertidumbre, porque en Colombia se necesita un cínico que sea capaz de sentarse cómodamente en la mesa a negociar con los pillos porque si no al gobernante no le aprueban nada. En otras palabras la patria no está lista todavía para dar el salto a la honradez.
  • Es un filósofo-matemático con empaque de profesor distraído.
  • No es muy lúcido hablando. No es un caudillo con un verbo claro y decidido. 

    Santos es la certidumbre porque:
    • Es el continuismo de la seguridad democrática. De un gobierno que acertó en muchas cosas y porque, así no sea cierto, es como reelegir a Uribe.
    • Pertenece a un gobierno que apoya su campaña y que aseguró varios millones de votos pagándole a cada una de las tres millones y medio de “Familias en Acción” $30.000 mensuales “para cada niño para su educación”.
    • Esa “ayuda” es una certidumbre tentadora, imposible de rechazar para muchos millones de colombianos que a pesar de esa limosna seguirán en la pobreza.
    • Esa “ayuda” representa una certidumbre de al menos tres y medio millones de votos cautivos para el candidato del gobierno, no importa quien sea. Esta estrategia, cuidadosamente armada por el presidente Uribe a lo largo de los últimos seis años, es un tesoro cuando de votos se trata. Y representa un electorado amarrado en la totalidad de los municipios del territorio nacional. No es de extrañar por lo tanto que Santos hubiera barrido, hecho electoral nunca visto, en todos los departamentos del país. Uribe definitivamente es un genio para las finanzas y los consejos comunitarios.
    • Lo apoya la gran prensa que pone y quita presidentes. Y eso da la sensación de lo conocido, de lo cierto, de que seguimos de la mano de los poderosos. Y eso le permite, a mucha gente dormir tranquila.
    • Tendrá un congreso amigo. No importan tanto los corruptos que han sido elegidos.
    Independientemente de lo que pase en segunda vuelta, hay que seguir en la lucha enarbolando los mismos principios.

     

    Viéndolo desde una perspectiva optimista el 21% de los electores se ha manifestado por la transparencia. Eso es un milagro!!

     

    Hay que seguir trabajando pues la campaña se ha distinguido por su volatilidad y si bien todo parece indicar que Santos será el ungido, la última verdad sólo se dirá el 20 de Junio.

     

    Cali, Mayo 31 de 2010

     

     

     

    Del Director: Este artículo me llegó por correo, re-enviado por un amigo estudioso de la política regional. Me ha parecido muy interesante darlo a conocer a través de PROCLAMA.Cauca porque su autor es Carlos Enrique Climent López, un popayanejo, graduado como médico en la Universidad del Valle y especialista en Psiquiatría en la Universidad de Harvard. Además, ha sido profesor y jefe del Departamento de psiquiatría, Facultad de Salud, de la Universidad del Valle, y como escritor ha publicado numerosas obras especializadas. A.L.
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