Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Martes:
Popayán 1 y 2
Cali 1 y 2
Lunes, 5 de octubre de 2026

CERCA DE LA MAGIA Y LO SAGRADO

CERCA DE LA MAGIA Y LO SAGRADO

CERCA DE LA MAGIA Y LO SAGRADO

Por Jaime Cárdenas / Joseph Goebbels estudió en diferentes universidades, entre ellas la de Bonn y de Berlín, doctorándose en filología, todo ello en Alemania, su patria, la patria de Nietzsche, el filólogo por excelencia. De manera que Goebbels sabía de la fuerza, del esplendor, de la potencia de la palabra, de los libros, por ello ordenó siendo ministro de propaganda de Hitler la quema de libros que consideraba antinazis.

Los nazis fueron derrotados y los libros renacieron en Alemania, cuna del pensamiento filosófico contemporáneo, de grandes escritores como Goethe y Herman Hesse, de poetas como Holderlin y Rilke. Fueron derrotados los fascistas, los nazis, pero a un costo muy grande. El ejército ruso consiguió vencer a la infernal y formidable máquina de la muerte del ejercito de Hitler. Pero no solo el ejército rojo dio la batalla, la población civil, las mujeres, los niños contribuyeron al triunfo sobre el fascismo, por ello se celebra el ingreso de los rusos a Berlín seguidos de los aliados.  El costo fue 27 millones de rusos.

Es evidente que el odio de los nazis a los libros se integra a su visión del poder: la fuerza, la violencia, dominación, el pensamiento único, banal, pobre, una propaganda.

Si, en estos días celebramos 80 años del triunfo de la vida sobre la muerte, sobre la irracionalidad, de la razón sobre el fascismo. En estos días en que hemos caminado por los senderos de la feria del libro con los más cercanos y con los amigos y amigas de ayer y de siempre, por la ciudad enclava en la otra ciudad, en Bogotá donde el protagonista ha sido el libro, el hijo de esos otros hermanos: los árboles.

No deja de ser reconfortante y esperanzador el constatar que miles y miles de personas se acercan a la feria del libro en su búsqueda y verlas salir con uno bajo el brazo, como quien lleva un premio o un alimento, esta vez para el espíritu. Miles y miles de personas de todas las edades y condiciones en la fiesta del libro no puede menos que ser una gran noticia y motivo de alegría.

Borges soñó el paraíso en una biblioteca. Escribió un ensayo sabio y de gran belleza sobre el libro.  Recuerda en él a Emerson cuando refiere que la biblioteca viene a ser una suerte de gabinete mágico en el que se encuentran encantados los mejores espíritus de la humanidad quienes esperan que demos el paso, que los abramos para así romper el hechizo y dejar su mudez.  Para Borges el libro conserva algo de sagrado y de divino, es una de las posibilidades de la felicidad.

De mi parte debo a los libros una deuda de gratitud infinita, trato de compensarla con tenerlos lo mejor que puedo, de cuidarlos como se merecen y de vez en cuando de abrirlos. Son como los buenos amigos, no se requiere estar siempre con ellos, se los vuelve a encontrar, su presencia es fugaz, como toda presencia, pero son fuente de alegría. Así ocurre con los libros, impensable la vida sin ellos.

Es posible el imaginar un mundo sin automóviles, sin celulares, pero sería imposible soportar la vida sin los libros.

¡Que viva los libros!


Imagen destacada generada por https://www.canva.com/dream-lab

Todos los artículos de este autor en Proclama del Pacífico:

Jaime Cárdenas
Jaime Cárdenas

Articulos relacionados