Desde hace tres días, los habitantes de la vereda Alegrías, zona rural de Santander de Quilichao, permanecen sin el servicio de energía eléctrica tras los fuertes vientos registrados recientemente en el norte del Cauca, que provocaron el desprendimiento de cuerdas energéticas.
Según denunció la comunidad a Proclama del Pacífico, pese a los reiterados reportes realizados, la Compañía Energética de Occidente (CEO) no ha brindado respuesta ni ha enviado personal técnico para atender la emergencia, situación que hoy mantiene a decenas de familias en condiciones críticas.
El panorama se agrava debido a que las cuerdas energéticas caídas obstaculizan el paso por la vía Panamericana, considerada la arteria vial más importante del suroccidente colombiano, generando un riesgo latente tanto para los habitantes del sector como para los conductores que transitan diariamente por esta carretera nacional.
“La situación es urgente. Llevamos tres días sin energía, los alimentos se nos están dañando y nadie responde”, manifestó uno de los líderes comunitarios, quien además advirtió que la falta de iluminación incrementa los riesgos de inseguridad en una zona históricamente golpeada por el orden público.

La comunidad señala que la ausencia del servicio eléctrico no solo afecta la conservación de alimentos y el normal desarrollo de las actividades cotidianas, sino que pone en riesgo la vida, especialmente durante las noches, ante posibles emergencias médicas o hechos de inseguridad.
Ante la falta de atención institucional, los habitantes decidieron acudir a este medio de comunicación para hacer una denuncia pública, exigir una intervención inmediata y llamar la atención de los entes de control frente a lo que califican como una grave omisión por parte de la empresa prestadora del servicio.
Hasta el momento, la Compañía Energética de Occidente no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la situación ni ha informado un cronograma de atención.
Las comunidades de la vereda Alegrías reiteran el llamado urgente a la CEO para que restablezca el servicio de energía eléctrica, retire las cuerdas que representan un peligro sobre la vía Panamericana y garantice condiciones mínimas de seguridad y dignidad para las familias afectadas.