
Crédito de la imagen: Por Esto.
Celia Cruz: 20 años sin olvido y sus trágicas historias.

“Cualquier herida, cualquier tiempo, cualquier soledad sin que la pueda controlar toma forma de canción, así es mi voz, que sale de mi corazón…”
Así cantó y contó historias la gran Celia Cruz a través de una de las más maravillosas voces que ha dado el planeta. Una voz ungida por Dios. Y la recordamos a propósito de un aniversario más de su muerte acaecida a los 77 o 78 años, el 16 de julio de 2003, prácticamente en el escenario y vencida por un tumor cerebral.
La “Reina de la salsa” o la “Guarachera de Cuba”, como se le conoció, fue un ser extraordinario, talentoso, valioso; por ello, después de 20 años de su partida es inolvidable, sigue vigente y añorada. Se ganó el cariño y la admiración del mundo con su amigable forma de ser y actuar en los escenarios.
La ‘doctora’ Celia Cruz, como la titularon tres universidades estadounidenses, también contó historias de vida trágicas y reales. En una de sus más recordadas canciones, casi un emblema, la “Bemba Colorá”, hace referencia a varios hechos (muy cotidianos y anecdóticos), por ejemplo, habla de un pajarillo enjaulado que busca su libertad, su infinito sufrimiento por volar libre. A las mujeres las invita a no dejarse maltratar por los maridos.
La tragedia de Juan Simón.
Allí mismo nos recuerda una historia tomada de la vida real, ocurrida en un pequeño pueblo de España, de unos tres mil habitantes en el siglo pasado, llamado “Puente Genil”. Está ubicado en Andalucía, muy cerca de la capital Córdoba, cerca al Guadalquivir, y es muy pintoresco. Por los años 50, ese poblado chico contaba con su enterrador de nombre Juan Simón Pérez.
La historia del sepulturero del pueblo es dura y cruel, ya que su esposa muere tempranamente de cáncer y le deja una hija muy pequeña. Pasan los años, su hija crece y es la razón de su vida, su motivación de vivir en medio de su pobreza. Pero un día la niña sufre una grave infección respiratoria y se complica; seguramente por falta de recursos y de una adecuada atención oportuna, la niña terminó muriendo.
Juan Simón en medio de su terrible dolor debe enterrarla con una pala y un azadón. “Él mismo a su propia hija al cementerio la llevó, él mismo cavó la fosa implorando una oración y en una mano la pala y en la otra el azadón. Cuando Simón volvía destrozado, todos le preguntaban de dónde vienes Juan Simón, él les contestaba: ‘Yo soy enterrador y vengo de enterrar mi corazón…’”. Así contó la triste noticia de Juan Simón, la ‘Guarachera del mundo’ en su inolvidable Bemba Colorá.
Cruz de navajas.
Otra trágica historia que interpreta, en la célebre canción «cruz de navajas» hace referencia a una joven pareja, Mario y María, que por su pobreza deben ambos trabajar. Ella lo hace de día, de vendedora en un gran almacén, y él de barman y administrador en un centro nocturno, “La barra del 33”. Solo puede llegar todos los días después de las 6 de la mañana, cuando ya su mujer se alista para irse a trabajar. Se cruzan y ello destruye la vida marital.
Pero un buen día, a raíz de una redada de la policía a los centros nocturnos, deben cerrar más temprano. Mario se va adelantado a su casa y de lejos ve a María con compañía; sin embargo, antes de llegar a ella, dos drogadictos atacan y matan a puñaladas a Mario por robarlo.
Tributo en vida, poco antes de morir.
En marzo de 2003 cuando se sabía del progreso de su enfermedad, la cadena Telemundo organizó en Miami un homenaje de despedida con la participación de más de 20 artistas del mundo, entre estos estaban: José Feliciano, Paulina Rubio, Johnny Pacheco, Víctor Manuel, Olga Tañón, Alfredo de la Fe, Ana Gabriel, Gilberto Santa Rosa, Tito Nieves, Gloria Gaynor, Rosario, La India, Los Trío –por Colombia-, etc. Dada la fragilidad de la artista, pero no de su voz, el evento se preparó con mucho cuidado, incluyendo los libretos. Los presentadores fueron Gloria Estefan y Marc Anthony con la orquesta de Cuco Peña.
En el momento cumbre por la emoción, Celia olvidó parte del libreto, lo cual lo manifiesta al final del homenaje. Pero nadie notó nada. «Esta noche me he sentido muy flojita. Quiero darle las gracias a Dios porque cuando me dio la «malanga» esa (cáncer cerebral) no me llevó, y hoy estoy aquí luchando para ver si la echo para otro lado y sigo cantando». Lamentablemente fue su última presentación, arropada por las estrellas invitadas.
El tributo fue más emotivo de lo que se imaginó y hoy ese video, que es parte de un DVD llamado “Azúcar”, es una de las piezas más inolvidables. Una despedida terrenal de la artista con todas las de la ley. Un poco más de tres meses después Celia murió. Aquí está ese momento cumbre con la canción “Sobreviviré”.
Las dos últimas canciones que en tarima interpretó por última vez Celia Cruz, al menos parcialmente, fueron “Sobreviviré” y “Químbara”.
Apostilla: Aquí encontrará una breve recopilación de la carrera musical de Celia Cruz.
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