Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Domingo:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Domingo, 4 de octubre de 2026
viernes 26 agosto, 2011 a las 5:33 pm
CAMPESINOS CON BECA, CASA Y TRACTOR

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano


“Qué bueno fuera” que las palas se convirtieran en tractores,
“qué bueno fuera” que las ofertas fueran ciertas
“qué bueno fuera” que las uñas se convirtieran en rastrillos
“qué bueno fuera” que la educación llegara primero.

Ya era hora que los olvidados y explotados campesinos fueran tenidos en cuenta por la plata que mantiene en su puño cerrado el gobierno para el pueblo. El ministro de la cartera de Agricultura y desarrollo rural, Juan Camilo Restrepo, está iniciando una obra que estaba haciendo falta. Darle impulso al campo y facilitarle al labriego su penoso trabajo con azadón, uñas negras y espalda al sol todo el día.

Juan Camilo ha caminado por Antioquia, Boyacá, Santander, Chocó, Cauca, Nariño, Boyacá, Córdoba y por Arauca viendo la suerte de este sector de la producción nacional. La Agricultura, más que la ganadería que ya ha obtenido en el pasado grandes beneficios, tiene en la tierra un capital no explotado. Ha faltado capacitación precisa, asesoría tecnológica, dar acceso a la tecnificación de su trabajo y mejora en su calidad de vida. Quisiera saber si a Guachetá, Fosca, Pacho, Guayabal de Síquima, Mercaderes, La Unión, Socorro, Belmira, Cotorra, San Antero, Tenza, Somondoco, Guacarí o Yumbo llegará esta ayuda.

En los campos de Colombia hoy prevalece aún la precaria costumbre de abrir la tierra con azadón y pica y cosechar a mano. La habitación del campesino es de bahareque, adobe y de techo de paja. Sus cosechas están a merced de las lluvias, la sequía y de la ambición de los intermediarios. No han recibido capacitación en asociación cooperativa, los Despachos de Alcaldías casi les son vedados, no tienen ropa para ir a un banco a pedir prestado y su comida es aguadepanela sin carne.

El campo, como va el mundo, es la gran reserva mundial para alimentar a Europa, EE.UU. y a América. Nuestra producción de maíz, arroz, papa, yuca, banano, frutas de toda clase, pudiera ser renglones para librar de la pobreza a África, Suramérica y para mejorar la vida de nuestros sufridos campesinos.

Todavía viven como parias, sin compasión de quienes viven en la ciudad, lejos de supermercados, sin goce de vías pavimentadas, sin facilidad de acceder a servicios públicos y de salud y de seguridad social. ¿Jamás manejarán un carro, ni tendrán un tractor ni cambiarán su nombre por el de granjeros, ni serán de igual categoría que un dueño de finca con poder adquisitivo estable?

La tarea es dura y el gobierno tendrá que luchar con terratenientes, con intermediarios, que permitan que el campesino sea independiente y tenga una profesión reconocida como productor competitivo. Que reciban una inyección pecuniaria útil que los saque de su pobreza educativa y social. Sin cortapisas de “ayudas” insuficientes, paliativas y condiciones prestatarias que no podrán cumplir con sus limitaciones actuales. No es lo mismo ofrecer un préstamo a un intermediario con carro y espuelas que a un hombre sin más recurso que sus manos y sudores.

El Ministro se ha mostrado eficiente y con ganas de superar el estado de cosas que dejó el Incoder, el Ica*, Agro Ingreso Seguro. Colombia entera está a la espera de que el campesino sea redimido. Que el campo vuelva a ser una verdadera mina trabajada por quienes han nacido en tierra pelada. Que se dé a los trabajadores del campo un status digno, una profesión rentable, unas garantías definitivas, no esperanzas y ayudas temporales. Que se les integre a las redes sociales, que se les acompañe y se pongan a su alcance herramientas que humanicen su trabajo.

Leer más…

Articulos relacionados

domingo 4 octubre, 2026 a las 9:42 am

Elecciones a un año

sábado 3 octubre, 2026 a las 1:22 pm

220 jóvenes de Timbío recibirán apoyo cafetero