Buscan al “Fujimori” que ordenó las chuzadas, la persecución a la Corte Suprema, la prensa y oposición
Afectados anuncian demandas ante la Corte Penal Internacional. Oposición califica escándalo como un golpe de estado.
La cacería a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. El rastreo fue tan minucioso, que conocían detalles sobre las propiedades, las cuentas corrientes, los planes celulares y la vida privada de los magistrados.
Periodistas y miembros de la oposición, especialmente del Polo Democrático y el Partido Liberal, también fueron “vigilados”.
Bogotá. Después de ser revelados los nombres de los “montesinos”, la Fiscalía General de la Nación, se ha propuesto llegar hasta el fondo para descubrir al “Fujimori” colombiano. La Corte Suprema de Justicia se declara engañada por las reiteradas mentiras del Gobierno Nacional, al decir que se desconocía el seguimiento de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
El ventilador de este escándalo fue prendido por el ex jefe de Contrainteligencia del DAS, Jorge Lagos, quien afirmó a la Fiscalía que entregó información de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, al secretario General de la Presidencia, Bernardo Moreno, y al asesor Presidencial, José Obdulio Gaviria.
El capitán Lagos le hizo saber al fiscal General, Mario Iguarán, su intención de contar toda la verdad sobre las chuzadas y los seguimientos a los magistrados desde el DAS, antes de la diligencia que se cumplió y donde se reveló la identidad de los “montesinos”.
Lagos solicitó a cambio de indicar más detalles que la Fiscalía le preste protección a su familia o incluso la saque del país a través del programa Protección de Testigos, por cuanto teme por su vida y de la de los suyos al destapar el escándalo más grande de la historia en Colombia.
La historia empezó, según Lagos, cuando se iniciaron los seguimientos al empresario Ascensio Reyes, conocido en el mundo judicial como cercano a varios magistrados de la Sala Penal de la Corte y del fiscal Mario Iguarán.
Lagos, reveló en la indagatoria, que sostuvo una primera reunión con el consejero presidencial José Obdulio Gaviria y otros dos asesores de la Casa de Nariño y bautizaron la operación contra la Corte Suprema de Justicia como “Paseo”.
Las primeras instrucciones, según el Capitán Lagos, las recibió de José Obdulio Gaviria, el primo hermano de Pablo Escobar Gaviria, para confirmar los vínculos del empresario con el narcotráfico y establecer si los dos pagaron los gastos de un viaje a Neiva al que asistieron como invitados algunos magistrados de la Corte y sus esposas.
Lagos, salpicó a la ex directora del Das, María del Pilar Hurtado, indicando que estaba al tanto de las operaciones. Sin embargo, ella, en reunión con la Corte Suprema de Justicia mintió en varias ocasiones. Ahora el Gobierno Nacional, quiere mandarla al exterior como embajadora y varios gobiernos extranjeros le han negado el respectivo beneplácito.
REACCIONES
Daniel Coronel, periodista, asegura que el gobierno es el responsable de todo el escándalo y desvirtúa que la responsabilidad sea de mandos medios.
Gustavo Petro, dijo que esta situación es, en plata blanca, un Golpe de Estado y responsabilizó al propio presidente Uribe.
Los magistrados Jaime Arrubla Paucar y César Julio Valencia Copete, integrantes de la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, dijeron sentirse completamente amenazados por ese tipo de hechos.
Según Arrubla, en lo que va corrido de este año ha recibido un par de anónimos que le advertían esas circunstancias. “Este año me han llegado dos anónimos donde dicen que estoy chuzado”, dijo al cuestionar la forma como se han adelantado las investigaciones, a pesar de que las denuncias en ese sentido no son nuevas.
“Desde hace más de un año la Corte viene denunciando que está infiltrada, que interceptan sus comunicaciones y que siguen a sus magistrados. Eso es muy grave”, señaló.
Los magistrados se preguntan: “¿Cómo entender que la directora saliente del DAS (María del Pilar Hurtado) nos haya dicho que ningún magistrado estaba chuzado y que el DAS no era responsable de eso?”, preguntó Arrubla para de inmediato responder: “O la señora ex directora no sabía dónde estaba parada, o lo que es más grave, no nos dijo lo que era. Eso lo tiene que investigar el Fiscal”.
La bola de nieve sigue creciendo. La controversia por los seguimientos a los magistrados es el último eslabón de una cadena que ha incluido ‘chuzadas’ telefónicas, espionaje a la oposición e infiltración paramilitar que se inició con el gobierno del presidente Uribe, cuando designó personalmente a Jorge Noguera, como director general del DAS. Noguera, hoy se encuentra en la cárcel acusado de varios crímenes.
Otros afectados por la persecución anunciaron estar preparando una demanda ante la Corte Penal Internacional, para que intervenga en Colombia, ante la pasividad de la justicia.
RECOMPENSA
Una vez se filtró el escándalo de persecución contra la Corte Suprema de Justicia en un intento del gobierno por salvar su responsabilidad determinó ofrecer una recompensa de 200 millones de pesos, para quienes entreguen información sobre los responsables de estas criminales acciones en contra de la cúpula de la Justicia en Colombia.
Varias personas han llamado a los diferentes medios de comunicación reclamando la recompensa de 200 millones de pesos, por cuanto dicen que los responsables directos son el ex consejero presidencial, José Obdulio Gaviria y el Secretario General, Bernardo Moreno, quienes fueron acusados por el ex jefe de Contrainteligencia del DAS, Jorge Lagos, protagonista de primer orden.
El Gobierno ha callado si paga o no la recompensa al conocerse los primeros informes y ha dicho que los responsables, tenían el ‘evidente propósito de desacreditar al Gobierno’. Gaviria y Moreno asesores de primer orden del presidente Uribe, serán judicializados ante las demandas que anunciaron los afectados.




