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Jueves, 1 de octubre de 2026
martes 11 marzo, 2014 a las 4:58 pm

BUENO ES CULANTRO PERO NO TANTO

Tatiana-Ramirez
Tatiana-Ramirez
Por: Tatiana Ramírez

Ser llamado “extranjero” en otro país a veces podría sonar denigrante pero se puede pasar por alto, cuando son más fuertes las necesidades que los obligan a cumplir labores que pueden resultar no muy gratificantes.

Hay situaciones que exigen a las personas a olvidarse de quienes eran y qué estudiaron en su país, la falta de oportunidades hace que muchos colombianos migren a otro país con el fin de tener una mejor vida, es así como algunos de ellos terminan sometidos a empleos mal pagos, donde la dignidad del empleado se ve ultrajada.

La falta de alternativas la que hace que muchos elijan el clasificado en el diario o en alguna página de internet porque resulta bastante sonora o llamativa, pero con el tiempo reconocen “que no siempre lo que brilla es oro”. Es gracias a eso como terminan involucrados en labores que no tienen nada que ver con su profesión pero son aceptadas por necesidad al no contar con recursos económicos obliga a muchos a llevar una vida sin lujos, soportando las humillaciones de quienes inicialmente les brindan un espacio para vivir mientras se ubican laboralmente, pero después esas personas se convierten en sus peores enemigos. Situaciones como estas roban la armonía que a veces se pretende encontrar al conseguir un empleo por tener que vivir a veces de la caridad de otros. “Bueno es culantro, pero no tanto”.

Esos empleos pueden ser mucamas con cama, mozos de fin de semana, etc. También en el peor de los casos la desesperación podría involucrar a la persona en las drogas, la prostitución, la mafia o en el peor caso en la cárcel, cambiando así la imagen que otros tienen de ellos. Labores que al principio resultan bien remuneradas pero luego comprenden que perdieron lo más sagrado “su libertad”, solo por dedicarse a juntar dinero.

Hay que pensar muy bien antes de salir del país natal y hacer caso al refrán que dicen las abuelas: “Más vale bueno conocido, que malo por conocer”. Uno nunca sabe las sorpresas que da la vida.

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