Alerta por amenazas contra mandatarios regionales

Por: Carlos Villamil.
El senador José Vicente Carreño hizo un llamado urgente al Gobierno nacional ante lo que calificó como indiferencia frente al recrudecimiento de la violencia, los secuestros y las amenazas contra alcaldes y gobernadores en distintas regiones del país.
Carreño señaló que en lo corrido del año se han registrado 54 secuestros, muchos de ellos sin información clara para las familias de las víctimas. Mencionó especialmente los casos recientes en Arauca, donde fueron plagiados dos funcionarios del CTI y dos policías. “Uno no ve al Gobierno, al presidente, salir a pronunciarse de fondo, a mirar qué hay que hacer. El comisionado de Paz, Otty Patiño, parece inerte; desde un escritorio en Bogotá no se pueden resolver las cosas”, afirmó.
El congresista advirtió también sobre la situación en Caquetá, donde, según dijo, la guerrilla de las FARC estaría detrás de un plan para asesinar al gobernador. Recordó atentados anteriores contra el mandatario y ataques recientes a bienes de su familia. “¿Vamos a dejar que lo asesinen? ¿Dónde está la acción de las Fuerzas Militares y del Estado, que tienen la obligación de garantizar la vida y el trabajo de alcaldes y gobernadores?”, cuestionó.
Carreño dirigió un mensaje directo al presidente Gustavo Petro: “Ojo con el gobernador del Caquetá, lo van a asesinar. No podemos repetir la tragedia de un mandatario que denuncia reiteradamente y nunca recibe refuerzos de seguridad hasta que lo matan”.
El senador advirtió que la guerrilla busca enviar un mensaje de intimidación a las autoridades locales, obligándolas a someterse bajo amenaza de atentados y persecuciones. “Ese es el mensaje que hoy está recibiendo el país: gobernadores y alcaldes callados, humillados o extorsionados por miedo a retaliaciones”, agregó.
Finalmente, exigió a la Fiscalía y a las Fuerzas Militares actuar con decisión frente al secuestro de soldados que, según denunció, son retenidos bajo la fachada de movilizaciones campesinas o indígenas instrumentalizadas por la guerrilla. “No son retenciones, son secuestros, y detrás de ellos está el terrorismo. El Estado tiene que responder con acciones firmes”, concluyó.



