ABUSOS ENERGÉTICOS DE OCCIDENTE

Antes de entrar en materia, en el punto central de la presente columna de opinión, permítanme traer a colación, amables lectores, dos situaciones de desorden social quilichagueño, muy preocupantes y de extrema gravedad, que me llevaron a escribir al instante y denunciarlas (invocando el derecho a la libertad de expresión, que todo colombiano tiene, consagrado en el artículo 20 de nuestra Constitución Nacional del 91) , ante la opinión pública nacional y de nuestro querido municipio de Santander de Quilichao, el cual no se merece el “tratamiento” (llámese abuso), que en la actualidad le está dando la famosa Compañía Energética de Occidente (CEO), desde el pasado viernes 17 de abril del presente año, cuando suspendió, así nomás, por puro capricho de ellos (sabiendo que existe un documento legal desde el año 1962, que ampara la normal prestación del servicio fundamental de energía, en las principales dependencias oficiales del municipio).
Una de ellas, muy grave, siendo en mi concepto personal un atentado a la vida misma de los ciudadanos quilichagueños, con la violación del respectivo derecho fundamental, desde el mismo día de la citada suspensión, cuando quedaron sin servicio los semáforos, produciendo el natural caos vehicular y el consiguiente peligro latente de los posibles accidentes de tránsito. Es inconcebible y absurdo que los ciudadanos quilichagueños tengamos que aguantarnos situaciones como la comentada, por culpa de la mencionada compañía. En la otra situación anómala, las víctimas inocentes fueron los niños y niñas de una escuela perteneciente a un cabildo indígena, situada en las afueras del casco urbano de Santander de Quilichao, cuya profesora había planeado con anticipación y entusiasmo la visita a las instalaciones de la Biblioteca Municipal “Jorge Eliécer Gaitán”, con el fin expreso de disfrutar algunas películas, de observar algunos videos educativos y lógicamente leer. Ellos, con esa ilusión de estar allí, se quedaron frustrados sin esa oportunidad valiosa de aprender de manera diferente y divertida, todo por culpa otra vez de la CEO.
Las dos situaciones comentadas antes, son dos ejemplos claros de los daños y perjuicios que la compañía está haciendo en contra de los intereses comunitarios de nuestra ciudad, puesto que todas las dependencias oficiales actuales, sufren ahora por la suspensión de la energía, llámense Polideportivo Municipal, la Casa de Justicia, la Casa Consistorial, lo mismo que la parálisis de los respectivos trámites que los ciudadanos tienen que hacer, en programas como Familias en Acción y otros. La pretensión de la CEO es que el municipio firme un contrato para asumir el pago del servicio de todas las dependencias oficiales, situación ilegal que no se puede hacer, porque ya existe de por medio la Escritura Pública 1572 de 1962, por medio de la cual se le entregó a la compañía la Microcentral Energética de Mondomo para su aprovechamiento y manejo en calidad de accionista, a cambio de administrar el servicio gratuito de la energía en los establecimientos públicos y en el alumbrado público. Vistas así las cosas, no se entiende porqué la CEO, insiste de manera terca en causar tanto daño, sabiendo que no tiene la razón, ni jurídica ni lógica.
Ojalá que la compañía recuerde lo que ella expuso en su Misión de: “mejorar la calidad de vida de nuestros usuarios” (¿????) y en su Visión: “Ser reconocidos en el sector energético por la excelencia de nuestro modelo operativo…” (¿????). Las palabras se las lleva el viento y la energía…





