UN DÍA GLORIOSO PARA COLOMBIA


Artículo 22. La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento. Constitución Política y Social de Colombia.
El 24 de agosto, se convirtió en un día de paz y esperanza para el pueblo Colombiano. Con la firma por parte de los jefes de las delegaciones del gobierno y las FARC, Humberto de la Calle y Timochenko, de los documentos que contienen los cuatro años de ininterrumpibles diálogos en La Habana. Aquí concluyen todas las conversaciones y diferencias sostenidas a lo largo de estos cuatro años, con unos acuerdos que satisfacen a las partes.
Así se da por terminada la existencia de las FARC y casi 20.000 guerrilleros de la FARC, quienes por más de 50 años han tenido en vilo y de rodillas a la sociedad colombiana, en una lucha fratricida y sin sentido, que le ha costado a Colombia la desaparición de muchos compatriotas y la destrucción de inmensos recursos económicos, sociales, ambientales, etc., riquezas suficientes para tener una sociedad justa, en paz y desarrollada.
Colombia ha tenido como su representante en estas ruedas de conversaciones, al destacado exministro, exembajador, exdesignado, exvicepresidente Dr. Humberto de la Calle, quien se ha distinguido como un excelso demócrata, en quien tenemos la seguridad los colombianos, la patria continuara incólume a sus postulados democráticos, principalmente la propiedad privada, objeto fundamental de los contradictores a la Paz, para distorsionar la realidad y confundir a los colombianos haciéndoles creer que la ruta final es el socialismo, algo más falso y absurdo de los opositores a la Paz. Colombia solo será socialista cuando en las urnas ese sea el mandato de la mayoría, algo que considero bien improbable, pues el colombiano es trabajador, independiente y demócrata.

El esquema del ordenamiento jurídico no está en cuestión, como lo quieren hacer ver los enemigos de la Paz, Colombia será un país más justo y equitativo, pues en verdad son muchas las injusticias producidas desde las instancias gubernamentales, por la politiquería y la corrupción, que se han llevado los cuantiosos recursos de los más pobres de la sociedad colombiana.
He aquí lo que desaparece: por parte del gobierno, la politiquería sobre todo en nuestras instancias representativas (Senado, Cámara), la corrupción, las roscas, la falta de oportunidades de los ciudadanos especialmente de la población del campo. Por parte de las FARC: tomas de pueblos, matanzas, secuestros, extorsiones, desapariciones, daños ambientales y toda la colección de maldades a la que nos estábamos acostumbrando los colombianos, por falta de actuar de un gobierno que atienda el artículo 22 de nuestra carta magna: “La Paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”. Como honestamente se lo debemos reconocer al gobierno de Juan Manuel Santos, quien no obstante su imagen en las encuestas lo ubican con una calificación baja, más que todos por sus enemigos del Centro Democrático, sin embargo Santos, es el verdadero héroe de la Paz, sacrifico su popularidad para que la paz fuera una realidad para los colombianos.
Con la alocución del señor presidente, la entrega al Congreso de los textos de lo acordado en La Habana y la solicitud para la fijación de la fecha, para convocar a los colombianos al Plebiscito por la Paz, la cual será probablemente para el día 2 o 9 de octubre, quedan saldados todos los interrogantes y será la voluntad de los colombianos, de estudiar con juicio lo acordado y tener así argumentos para votar por él SI.
Colombia no puede perder esta gran oportunidad histórica para que todo el pueblo supere estos años de terror y odio, votando masivamente por SI a la Paz en el plebiscito convocado por el presidente Santos, para que sea el propio pueblo, el que refrende, lo acordado en las conversaciones de La Habana.
El Partido Liberal, viene proponiendo como su figura para la próxima Presidencia de Colombia, sucediendo al presidente Santos, la figura egregia de Humberto de la Calle Lombana y creo que es el personaje más indicado en las presentes circunstancias de Colombia. Humberto queda calificado como el colombiano de mayores conocimientos de lo que será Colombia en el mañana, afortunadamente es el colombiano con una excelente hoja de vida, lo que lo califica sobresalientemente para el cargo superior de Presidente. Y estos cuatro años de sacrificio en La Habana, con la responsabilidad de defender los intereses de los colombianos, el pueblo sabrá agradecerlos votando por él.



