Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 9 de octubre de 2026

Oro olímpico y cuero en dirigencia deportiva

Óscar Figueroa, medalla de oro en levantamiento de pesas
Felipe Solarte Nates
Por: Felipe Solarte Nates.

Sobreponiéndose a la zalamería de lagartos que a última hora quieren subirse al bus de la victoria, Oscar Figueroa, nacido en Zaragoza, Antioquia y formado durante 22 disciplinados años en el Valle del Cauca, en el duro deporte de las pesas, aprovechó su momento de gloria para agradecer al médico que hace ocho meses lo operó de una hernia discal y a su equipo técnico que lo acompañó en buenas y malas; pero también aprovechó para criticar a oportunistas dirigentes, que por un tiempo se colaron en la federación de pesas, buscando beneficios personales y de diversa índole, dejándola embargada por $700 millones y poniendo en dificultades a los deportistas, alma y nervio que justifica la existencia de las organizaciones deportivas, empezando desde los clubes de barrios y ciudades, ligas, federaciones y comités olímpicos.

Óscar Figueroa, medalla de oro en levantamiento de pesas

Admirable la medalla de oro de Oscar Figueroa, considerando el periplo vital y atlético de muchos jóvenes de origen humilde, que desde su difícil niñez presentan biotipos ideales para la práctica de diversos deportes; pero en sus hogares viven estrecheces económicas y problemas afrontados estoica y valientemente por su madres, que diariamente se sacrifican por cuidar sus hijos, alimentándolos con lo que pueden y tratando de alejarlos de vicios y pandillas que los alejan del estudio y disciplina que fomenta la práctica deportiva.

Y es que la corrupción en Colombia, se apoderó de toda la administración pública mediante licitaciones y contratos teledirigidos a favorecer a socios políticos y financiadores de campañas electorales que acaparan desde la alimentación de los escolares, hasta las compras de papel higiénico para sacar beneficios personales y también pusieron sus garras en el deporte, con ejemplos como los vividos en Ibagué, donde esperanzados con estrenar nuevos escenarios deportivos para la realización de los pasados Juegos Nacionales, tumbaron los pequeños y obsoletos construidos en 1970, llevándose la sorpresa que el director de las obras se robó más de $20.000 millones que faltaban para terminarlas; sin olvidar lo que sucedió en el Cauca, donde la dirigencia deportiva se conmocionó con el escándalo en Indeportes Departamental, por malos manejos detectados en uno sólo, de los 22 contratos investigados, que reportó la ‘evaporación’ de cerca de $450 millones, de los $900 millones asignados a los juegos inter-colegiados ‘Supérate’, y de los cuales, aún no se sabe si arrojarán cifras mayores de recursos desviados y en qué proporción fueron destinados a financiar: la empresa ‘periodística’ del marido de la directora de Indeportes, gastos personales y a la campaña electoral del actual gobernador del Cauca, según denuncias que están en investigación.

En el caso del Cauca, según las estadísticas uno de los departamentos con mayores carencias en el país, la organización deportiva refleja limitaciones y vicios de la administración pública y la mayoría de ligas deportivas son inoperantes, e históricamente han dependido del trabajo desinteresado y quijotesco de algunos dirigentes y entrenadores que las han sacado adelante y por temporadas han conformado equipos y selecciones que han obtenido importantes triunfos nacionales; pero cuando estos se rinden ante la indiferencia oficial y poco apoyo de las empresas, vuelven a caer en la inoperancia y en manos de dirigentes que se limitan a figurar o en algunos casos, a disponer a su antojo de los escasos recursos que les asignan a las ligas. Así ha sucedido en deportes de conjunto como el fútbol y baloncesto, con equipos que en décadas pasadas fueron protagonistas en torneos nacionales, sin olvidar al atletismo y deportes individuales como el Judo, Taekwondo, la Natación con aletas y otros, que dejan de figurar cuando ante la falta de apoyo tiran la toalla los buenos dirigentes.

No hay que desconocer que a pesar del manejo irregular del presupuesto de Indeportes Cauca, la sede de los Juegos Nacionales y la construcción de coliseos y piscinas en Popayán, estadio de Atletismo en Santander de Quilichao y pista de BMG en Timbío, permitió contar con mejores escenarios y ganar más medallas en los pasados Jugos Nacionales; pero la realidad es que nuestra dirigencia deportiva es precaria, intermitente y el Cauca y especialmente el norte, seguirá siendo semillero de futbolistas y atletas para clubes profesionales y ligas poderosas como las del Valle, Antioquia y Bogotá que les brindan mejores oportunidades económicas, laborales y en su formación deportiva y académica.

En Popayán centran el debate en la construcción de un nuevo estadio de fútbol, ya que la liga no negocia con la administración departamental y municipal la venta o permuta del actual; pero se olvida que el problema no es de cemento sino de conformar una estructurada dirigencia deportiva en todas las ligas, que tenga en cuenta a los deportistas nombrando entrenadores y programando torneos municipales, antes que a dirigentes y políticos que buscan controlarlas.

Articulos relacionados