Falleció Dairo Wilson Rueda Sánchez. «AHORA SE QUE TE VAS»


Gordo, gordo: Es hora, levántate. Estaba profundo pero quería no despertar, creo que soñaba con mi hermano el de los problemas mayores y dificultad con los hospitalarios. Lo veía y percibía su risa y sobre todo la fuerza con que afronto su cirugía. Mientras los médicos esperaban lo peor, él estaba con el mejor de los ánimos, parecía estar al tanto de que le encontrarían. Se esperaba una cirugía de 12 horas sin embargo le duró la mitad, el médico salió feliz y dio su parte de victoria, quiero comentarles que la intervención para el señor Dairo Wilson ha salido perfecta, esperábamos encontrar mayores dificultades pero no ha sido así (el paciente se encuentra en la mejor de las formas como cuando volaba de palo a palo, fue portero, pero no de una discoteca. En la vida real cuando administraba el Almacén Moderno de propiedad de su padre, tenía un equipo de fútbol del cual era dueño de la divisa y el balón, motivo por el cual nunca se discutió su titularidad en el equipo.). He aquí el parte médico: “Le exploramos su parte toráxica comprometida con un quiste cancerígeno de carácter leve, limpiamos y extrajimos las zonas comprometidas lo más importante es que no ha hecho metástasis quedan algunas células por tratar pero a base de quimio y radio serán tratadas.
Un silencio se apoderó de la sala, segundos después todos saltaron de la emoción, sirvieron las oraciones de los amigos, las suplicas de muchos, los rosarios de las abuelas que no dejan de esperar, todo había salido bien, gracias a Dios lo tendremos por mucho tiempo con nosotros.
Muchos recuerdos se vinieron a mi mente, mi hermano mayor, el de las anécdotas, serenatas, rama seca, amanecí bebiendo tantos temas musicales que compartimos, partidos de fútbol, el de las invitaciones a las primeras discotecas, el que un día me propuso ir a donde las mujeres de mala reputación donde descubrí que nada de malo tenían y me encantaron, mi primera pizza, la primera invitación a cine en Bogotá sobre la séptima a una de esas salas de ricos y gente influyente, mi primera ida al Campín a oriental porque para occidental no alcanzó, en un partido Millonarios y Unión Magdalena, mi primer trabajo con buen sueldo, mi primer patrón, en fin tantos recuerdos, tantas anécdotas, difíciles de recordar por el paso de los años.
Días después se complicó su pulmón, cayó en crisis y con él sus demás órganos, su corazón se ha visto comprometido fue sedado y entró en un coma inducido, hoy todos oramos y pedimos al creador le saque del letargo. Ahí está con los ojos cerrados negociando con quien fuere por quedarse más tiempo, dialogando porque esa ha sido su vida, todo lo quiso hacer por el lado delicado, porque para él no hay espacio sino para lo correcto, un solo camino. Es contador público egresado de la Univalle, capitán de bomberos y excomandante, donde dejó muchos de sus buenos amigos, ex concejal de la ‘Ciudad de los Samanes’ del cual salió corriendo por la corrupción, amigo de beneficiar al pueblo, leyó todo lo que paso por sus ojos, esa fue una de sus debilidades, amiguísimo de las tertulias, no había reunión a la que no quisiera asistir, su gran orgullo caminar al lado del caudillo liberal Luis Carlos Galán del cual lamentó su muerte. Le encantaba reunirse con políticos y visionar el futuro del país, a la doctora Emith le tocó aguantar estar disertaciones porque le encantaban. Defendía la causa de los pobres, sin saberlo se convirtió en su defensor, gozaba y saltaba de alegría cuando el M-19 despojaba tracto mulas para ser repartidas entre los necesitados, admiraba a Carlos Pizarro y al gordo bueno, años después uno de los cerebros del túnel del cantón norte. Hincha del mejor equipo del mundo, el América, se embelesaba cuando hablaba del Barby Ortiz, Julio San Lorenzo, el tucumano Cáceres, fuimos testigos del primer título en el año 79. Casi me lo pierdo me convenció a ultima hora y me prometió que si no había boletas lo veríamos por televisión en alguna discoteca de la ciudad, pero que no me dejaría solo. No perdía partido del Pinino, más en su paso por el América que zurda, que pegada. Le encantaban los buenos jugadores de fútbol, fue fans del maestro Arboleda, Umaña, el Pibe. Era amigo de la pesca aunque cogiera solo un resfriado, le encantaba la naturaleza, los paseos sobre todo en familia. Gonzalo Concha lo graduó de buzo profesional y la isla Gorgona se convirtió en su sitio preferido. Alguna vez lo cogió una crisis mientras se bañaba y el médico se lo prohibió de por vida: “no hay mal que por bien no venga”, salí beneficiado pues sus equipos los heredé y resulté buceando en punta tiburón en Gorgona.
Las mujeres su razón de ser, por eso Dios lo dotó de tres extraordinarias: Rosalba su esposa, su complemento, su mano derecha, su guía, Paolita la niña de sus ojos y Tamarita su orgullo, la vena musical de la familia. Por su parlamento y don de buena gente fue invitado a cuanta reunión había, ofrecían, acaecían, verlo conversar y apoderado de la palabra era uno de los orgullos de su madre la cual nunca quiso se fuera de su lado, viajó a la tierra del norte, perseguía a su familia, la gente que lo hacía feliz.
Doctores, gente del común, sus amigos le preguntan insistentemente quieren saber de él, de su estado de salud, de su recuperación. Solo Dios sabe hasta cuándo no lo presta, hasta cuando no lo suministra, sé que es un mortal y por lo tanto algún día tendrá que partir. Por más que te adelantes continuamente vivirás con nosotros, será muy difícil, perdón imposible olvidarte, tus buenas acciones se quedaran por siempre, viviremos orgullosos de que seas el hermano mayor de Nancy, Hugo, Hernando, Carlos y Martin.
AHORA SE QUE TE VAS porque tu salud es todos los días más frágil y en cualquier momento puede estallar, trata de que la ventaja sea poca para los que te queremos, amamos y admiramos. Dios Todopoderoso, gracias por haberme dado el honor de que por muchos años estuviera a mi lado.
Paoli y Tamara. Si pueden por favor se lo leen, dile que me perdone que sea en esta época tan difícil, Hugo, Hernando y Martín no pueden estar físicamente presentes, pero nuestros corazones hacen mucho tiempo están con él, nunca nos hemos apartado de su lecho, mañana que nos reunamos cantaremos al unísono:
¡MEDIA VIDA ME CUESTA OLVIDARTE!



