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Viernes, 2 de octubre de 2026

LOS REYES MAGOS HABLAN PAISA

Anabel
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Por Leopoldo de Quevedo y Monroy / Loco-mbiano

Anabel

La poeta y traductora Anabel Torres ha publicado un cuento de Navidad para enero. Ella, con acento paisa, ha querido hacerle homenaje a Manuel Mejía Vallejo con su nuevo libro (No) Habrá Tropel.

Anabel reside desde hace más de tres lustros en España y desde allí mira a Colombia donde tiene hondas raíces antioqueñas y ha sido reconocida por su exquisita poesía con los premios nacionales: primero en la Universidad de Nariño con la obra Casi poesía, 1974 y segundo en la Universidad de Antioquia en 1980 con el poemario La mujer del esquimal y ganó en Roldanillo el Primer premio con edición en 1987.

Su nuevo libro se aparta de la consabida historia que nos cuenta la tradición religiosa para narrar este punto final de la Navidad. Conserva los nombres de los reyes y las esencias que portaban pero el hilo transcurre por pueblos, costumbres paisas y se enreda en el lenguaje que los caracteriza. No es Lucas ni Mateo o Marcos quienes ubican los personajes en sus regiones ni esta historia tiene una intención sagrada.

Anabel no ha perdido su acento casero de una familia antioqueña que tantos años vivió en su edad más lozana. A lo largo de los párrafos se topa uno con dichos, interjecciones y nombres de objetos y poblaciones como Támesis, vereda San Isidro, finca, montaña, chorizo, achicopalar, recochar, en un volión, pertenecientes a la más rancia tradición paisa. Además de usar el pronombre tú al modo argentino de vos y la forma del verbo podés en lugar de puedes, o tomás por tomas.

Los personajes principales no serán la estrella, Belén, el pesebre, el Niño, María, José, el burro y el buey, sino el Ratón Pérez, su esposa Colgate Anillos, el niño Matías, la abuelita Lía Muela Linda, los tres Reyes y Nidia, la que prepara los manjares los domingos en la finca.

El argumento sencillo va transcurriendo como si fuera un cuento de niños para que se sienten sobre la cama y escuchen al abuelo sin dejar de comer chocolatina o helado. Comienza con la fecha y en un lugar tan familiar como la alcoba de Matías.

Y, claro, el cuento no puede ser demasiado largo, para que el Ratón Pérez tenga el tiempo de sacar con hilo el primer diente de Matías y los tres Reyes puedan traer los regalos, para que aquél no le haga tropel a sus Majestades.

El librito rojo incluye 14 dibujos trazados por la mano de Anabel, que también saca tiempo para ser pintora. Y hay al final una página en blanco para que el niño que reciba el cuento como regalo, haga el dibujo que quiera sobre lo que leyó. Los demás los puede colorear y decorar a su gusto. Tal como lo pensó la poeta cuando se le ocurrió escribir este nuevo cuento de postNavidad al modo paisa…

06-01-16                                 4:30 p.m.

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