UNA FERIA NOVEDOSA

Durante los primeros cinco días del mes de julio del presente año, entre el jueves 2 y el lunes 6 respectivamente, los quilichagueños estaremos de fiesta, jolgorio, rumba y pachanga, celebrando otra vez la versión 47 de su tradicional Feria, así nomás, en singular y sin ninguna otra denominación como antes se acostumbraba en el encabezado de los tradicionales programas de antaño. Así, a primera vista, aparece la primera novedad, mediante una sencilla palabra, que invita a unos festejos populares “para el quilichagueño de a pie”, como muy bien lo expresó su joven y dinámico director Ronald Ortega, con otras connotaciones diversas, saliéndose del molde y formato antiguo y que prometen rescatar de verdad el aspecto popular de la celebración, es decir la verdadera Feria.
De esta amanera, aparece por primera vez en el escenario de nuestras fiestas quilichagueñas nuestro símbolo perenne, nuestro samán centenario, tanto en el slogan o frase distintiva: “LA FIESTA DEL SAMÁN MULTICOLOR” (muy bien “craneada” o pensada), como en el precioso mural alegórico, que sirvió como afiche promocional, tanto para los festejos como para los 260 años de vida civil del municipio, a celebrarse el próximo 16 de julio del año en curso, en donde se muestra de manera atrayente y esplendorosa los momentos más importantes de nuestra historia quilichagueña, el cual recomiendo que se convierta en afiche de material de estudio en nuestras sedes educativas y que no se amontonen por allí, en cualquier dependencia oficial o se apolillen por siempre y para siempre, dando fe de esta situación anómala con mucho material que duerme por allí “el sueño de los justos”. Igualmente, el mencionado afiche y mural, muestran por medio de tres rostros el carácter triétnico de nuestro municipio, un signo propio de nuestra identidad cultural, del cual debemos enorgullecernos ante propios y extraños, pues él se convierte en bastión, joya y eje de nuestra valiosa idiosincrasia diversa.
Mención especial merece la magnífica idea de instalar una gradería especial y sin ningún costo, al estilo de las que se instalan en Popayán durante la Semana Santa, frente a la alcaldía municipal en la llamada calle de la feria, muy apta para observar de manera cómoda el denominado Gran Desfile a Caballo, el jueves 2 de julio por la tarde, al igual que el IV Desfile Folclórico, el viernes 3 de julio por la tarde, en mi concepto personal lo más rescatable de las anteriores versiones feriales. Esta idea le da el carácter humano a la feria, pues al fin se acuerdan del ciudadano a pie y que se merece un mejor trato, no siendo nunca ningún convidado de piedra.
Todos los eventos programados en la Feria, están a pedir de boca y la convierten en algo muy diferente y especial: la Aero-Rumba, la Chiqui Feria, la Competencia de sonido sobre ruedas, el Concierto de la Juventud, la Exposición Artesanal, los Museos Itinerantes, la XVIII Feria Equina Grado B, EL Festival Canino, el Encuentro de Melómanos y Coleccionistas, los tres Conciertos. Ya era tiempo que nuestro Santander de Quilichao, siendo la segunda ciudad del Cauca, disfrutara de una Feria como la programada para este año, a la altura de las mejores de Colombia. ¡En buena hora!





