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Viernes, 2 de octubre de 2026

Volvamos a la guerra

Guerra
Fabrit Cruz - web
Por: Fabrit Cruz

Escribo este texto cargado de desilusión. La lluvia de bala que recibieron los soldados de la Brigada Móvil 17 (Fuerza de Tarea Apolo), la semana pasada, en La Esperanza, -un caserío ubicado al noroccidente de Buenos Aires, Cauca-, donde hoy lo que menos reina es la tranquilidad y la esperanza; fue un múltiple asesinato reprochable que tiene sobre las cuerdas, la única esperanza para aquellos hogares que hemos tenido que enterrar a familiares y amigos por una absurda guerra que lleva ya 60 años largos.

No sé qué es más deprimente: si nuestros ilustres mandatarios políticos nacionales y regionales promulgando su falso dolor por esta barbarie para buscar votos o un pedazo del país pidiendo a gritos que sigamos matándonos pero bajo la batuta de don Uribe. Incluso ver juventudes, moviendo masas para tal fin, me sorprendió. Me asustó. Me generó tristeza.

Vamos al punto y soy claro: Santos no es ni será el mejor presidente de la historia, pero sí será recordado por la historia al buscar una salida negociada al conflicto que vive el país. Una confrontación que es responsabilidad de ellos mismos, los dirigentes que por años han gobernado en Colombia y nunca hicieron nada. Quizá ‘Juan Ma’ lo comprendió y busca resarcir el error. (Y no busco aquí hacerle campaña a Santos, no me interesa).

Lo que más da melancolía y rabia es que los muertos los seguimos poniendo las familias humildes. ¿O, ustedes no han caído en cuenta que los guerrilleros que están de un lado, son los mismos campesinos que hoy están en el glorioso Ejército Nacional, matándose unos a otros? Soy un convencido que muchos están allá por falta de oportunidades en la educación que los dirigentes políticos nunca fueron capaces de brindarles.

Guerra

Si los hijos de los Uribe, Gaviria, Lleras, Zuluaga, Pastrana, Ramírez, Santos (‘Pachito’) y otros cuantos, que apoyan la guerra, estuvieran en el frente de batalla, otra historia estaríamos contando. ¿Y saben por qué no están en la selva? Porque están por fuera del país, estudiando con el dinero de nuestros bolsillos para venir a “gobernar”, si es que vuelven…

En consecuencia y como lo quieren muchos, pues que se arme el ‘mierdero’. Volvamos a la guerra. Que nuestros policías y soldados vayan y pongan el pecho por nosotros. Eso es lo que quiere el país. Igual como a las madres de familia les aflige menos porque al fin y al cabo están “cumpliendo con el deber”. Y usted que está en este momento leyendo, ¿qué hace allí quieto? Muévase. Póngase las botas y camine a la guerra…

Parece que poco importa el futuro de los que vienen atrás, de los hijos, sobrinos y hermanos, que en su desparpajo de infancia ven los noticieros nacionales cargados de sangre, sin comprender muy bien lo que pasa.

¡Juan Manuel, si me está leyendo, hágale! ¡Dele papá! ¡Dé un paso atrás! Dígales a nuestros afros, indígenas y campesinos que hoy están en las filas de las FF.MM que se preparen, que usted va a levantar los diálogos y que es hora de matarnos. Es la voluntad de los que quieren “mano firme” en este país.

Bueno y por ahí derecho que se preparen los reporteros de los diferentes medios de comunicación porque con esa medida, se debe seguir narrando, la otra cara de esta confrontación que genera dolor y zozobra en regiones como el Cauca. ¡Es que pedir que volvamos a la guerra desde los escritorios u oficinas de Bogotá pues es mucho más sencillo! En fin, como leí por ahí, un país que piensa en guerra y venganza solo merece su propia desgracia.

Pd: Hasta el viernes 17 de abril presté mis servicios como comunicador social en Comfacauca. Agradecido con esa entidad por la oportunidad laboral.

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