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Lunes, 12 de octubre de 2026

La verdadera sabiduría humana y animal

DIANA Y ALEJANDRA VELA
DIANA Y ALEJANDRA VELA
Diana y Alejandra Vela (Animalistas Siglo XXI) [email protected]

La crueldad hacia los animales, se percibe en una gran gama de conductas que les causan dolor innecesario. Tantas veces parece que nos hemos convertido en personas sin el más mínimo sentido por la vida, y no hablamos de la nuestra, sino la de los animales; donde la propia al parecer tiene «más valor» que la de ellos. ¿Por qué? Es, el gran interrogante.

Cada día nos transformamos en seres desdeñables y repugnantes para la naturaleza y la vida animal; y ¡claro que nos importa!; desde que estemos a gusto, satisfechos y con mucho placer por lo que hacemos y poseemos, lo demás poco interesa. Es aquí donde deberíamos preguntarnos ¿son animales?, la respuesta es NO la realidad es que nosotros, la raza humana, lo somos mucho más; por el simple hecho que tenemos grandes dones: racionar, pensar, actuar, sentir; ¿de qué nos sirven, si no los instalamos en nuestro ‘chip’, para el bien y ponerlos a funcionar? Y ellos siendo los animales sin poder defenderse, racionar o pensar, no cometen tales estupideces como lo hacemos muchos humanos.

Dejemos de ser antropocentristas, no todo lo que nos rodea es nuestro, para hacer con ello lo que nos plazca. Parece que todo girara entorno al dinero, al poder, la fama. ¿Acaso no hay mejor manera de conseguirlo, que a costa de la vida, el hábitat y maltrato animal? Hacerlos sufrir, sólo para divertir la ignorancia humana; tenemos que intercambiar roles. Cuán grande sería la diferencia; ya nos gustaría ver a las personas corriendo por sus vidas en una corraleja y sentir banderillas de 6 a 8 cm empuñadas en nuestra espalda o vernos tras unas rejas como la especie más extraña y única del planeta. O mejor aún con una carreta tras sus espaldas con una enorme carga, como si estuviéramos en la época egipcia; o encerrados en un laboratorio para servir de experimento y descubrir nuevos enigmas para la vida, a costa del dolor y sufrimiento. ¿Por qué no vemos la realidad? ¡Es ésta! En fin, sería excelente que reflexionáramos y nos ubicáramos en sus zapatos y dejarlos a ellos ser libres sin presión, y sufrimiento alguno. No son seres inertes ni insensibles.

Hablamos de «paz», ¿dónde está? Discutimos, hacemos acuerdos y en qué momento los ponemos en práctica; la paz no sólo compromete a la raza humana sino a todos los seres vivos del planeta; ya que no es solo para nuestro beneficio, también hagámoslo por y para ellos, que tengan una vida digna de ser vivo, y no como ‘animales’. En últimas hasta deberíamos considerarlos algo así como nuestros ‘hermanos mayores’. Ello si sería pensar y actuar con sabiduría y verdadera humanidad. Somos familia, amigos, hasta confidentes; ¿quién está allí con nosotros cuando estamos tristes, molestos, incluso cuando estamos eufóricos?, además, cuando nos ausentamos por un tiempo ¿quién nos espera ansioso?, ¿quiénes son los más leales y ejemplo de mejores amigos? Es la hora de reflexionar y actuar en grande. Con verdadera sabiduría humana y animal.