¿El Partido Liberal, el de las grandes decisiones?


2015 será un año eminentemente político y las regiones se preparan junto a los partidos y movimientos a ser protagonistas de los destinos de los territorios y sus comunidades.
Muchos en el Cauca aún se preguntan: ¿Qué papel jugará esta colectividad de cara los próximos comicios electorales de octubre?, ¿hará valer su esencia popular como la mayor fuerza política de la región o dejará perder la gran oportunidad histórica de ser en este departamento el partido de las grandes decisiones?
Aunque perdió una curul en el Senado en las pasadas legislativas se mantiene fuerte con sus congresistas, un senador de la República y dos representantes a la Cámara, de reconocidas trayectorias y gestiones por la región, cuyas decisiones en materia de organización, avales y respaldos a los candidatos será fundamental en el proceso de la democracia local y regional.
Es preciso que la opinión pública caucana conozca con visibilidad, que los congresistas, diputados, concejales, e incluso alcaldes comprometidos, han contribuido de alguna manera, ya sea desde el legislativo o sus cargos administrativos, a hacer realidad principios e ideas en favor de los derechos de las mujeres, los jóvenes, la infancia, los afrodescendientes, los indígenas, las minorías, los campesinos, los trabajadores, las regiones, la guardia de nuestros recursos hídricos, los derechos humanos, la modernización de la política y el Estado, los derechos ciudadanos como consecuencia de la Constitución de 1991, y el equilibrio de los poderes como defensa y garantía de que la democracia no será vulnerada por gobernante alguno.
Y qué decir del compromiso político de acompañar al presidente Santos en su Proceso de Paz con la insurgencia de la Farc y el ELN, de haber reclamado con vehemencia y oportunidad las grandes inversiones para la región que se tienen proyectadas en materia de infraestructura vial, aeroportuaria, la atención prioritaria al Litoral Pacífico y la protección al medio ambiente.

El liberalismo caucano tiene argumentos, el respaldo popular y los votos necesarios para avalar y tener candidato propio en los próximos comicios regionales, demostrando que junto a otras organizaciones democráticas, se puede construir un proyecto político capaz de redireccionar su futuro, para sacarlo del atraso que permanece relegado con un enorme potencial humano y recursos naturales, pero sustraído del desarrollo y progreso del concierto nacional.
El Partido Liberal ha sido el motor del cambio en todas las épocas y en el Cauca, al mando de sus mejores hombres tiene que dar un paso al frente como en las grandes batallas y proponer iniciativas e ideas que mejoren las condiciones de vida de todos los caucanos.
Si se firma pronto la Paz, en ese proceso de reconciliación, los caucanos seremos los más beneficiados y su territorio sería el primer gran laboratorio de convivencia y paz, para desterrar tanta violencia e inequidad que ha mantenido este departamento como un escenario de luchas sociales, barbarie y exclusiones.
El bienestar social de la población conduce a tener mayores grados de competitividad frente a economías externas, una movilidad social más dinámica, un mejor clima de convivencia, menores niveles de violencia familiar y social y una baja emigración de la gente más capacitada del país.
Cuando un partido como el Liberal tiene vocación de poder desde lo regional también se puede refrendar que se está a favor de la defensa de la institucionalidad perdida, el respeto al equilibrio de los poderes públicos, la búsqueda de la equidad y la solidaridad social, la defensa de los derechos humanos, la no intimidación de los ciudadanos por parte del Estado, la consolidación de la paz, la recuperación de las comunidades y abrazar el progreso en todas sus expresiones.
No se trata de volver a ondear el trapo rojo, ni desconocer las realidades de la dinámica política y los nuevos actores del escenario democrático regional, sino de hacer valer unos antecedentes refrendados en el comportamiento de las urnas y el derecho que el asiste como organización política tradicional y su aporte a la conformación de la nación en muchos de sus principales aspectos sociales y económicos.
El Liberalismo con sus connotados dirigentes no puede caer en desánimo y la avidez de las migajas burocráticas, ni dejarse seducir por las tentativas de ser un mero aliado del cambio en el Cauca, sino ser el protagonista de las grandes decisiones en materia electoral y apoyar una candidatura que recoja el anhelo de ser un departamento de regiones, multicultural y pluriétnico, que puede y tiene con qué, salir adelante, pues no se pude seguir estacionado en el fracaso del pasado.



