CARTA A LOS EMPLEADOS DE LAS IPS y EPS


Señores empleados, contratistas y trabajadores de las Instituciones Prestadoras de Salud, y de las Entidades Promotoras de Salud. Cordial saludo,
SEÑORES, si yo vengo a buscar una consulta médica es porque estoy enfermo o tengo una persona amada que padece un dolor, y eso me tiene irritado. Por lo tanto, no espere que venga de buen genio y sonriente. Vengo de prisa y urgido de salud. Si no me prestan atención, si me tratan con indiferencia, tengan la plena seguridad que voy a estallar, les voy a exigir, y tal vez a gritar. Entienda: me duele algo, o de lo contrario estaría comiendo paletas en el parque o en mi lugar de trabajo. Si fuera su madre la enferma y yo el empleado, usted igual me exigiría atención, sin largas en el tiempo.
SEÑORES, el Sistema de Salud Colombiano está en crisis por culpa de las personas que trabajan en ella, así de claro y sencillo. El Sistema son las personas, mejor dicho usted. No me venga con disculpas, esto funciona si usted quiere que funcione. Y lo mínimo que un enfermo espera de un ser humano detrás de un escritorio en una empresa de salud, es solidaridad y esmero en la atención. Yo bien enfermo y usted poniéndome a voltear de oficina en oficina… ofende mi dignidad, es una burla que me irrita y llena de rabia.
SEÑORES, las empresas de salud son corruptas, usted lo sabe. Cuando de manera velada le ordenan NO dar citas al especialista o esperar a ver si se muere el paciente para evitarle los costos de medicamentos a su empresa, usted hace las veces del sicario que oprime el gatillo del corrupto. Por lo tanto, es coautor material del homicidio cometido por falta de ayuda oportuna, lo dice el Código Penal. No se deje manipular, no deje que lo conviertan en un ser corrupto, y menos en un asesino. Atienda a la gente como debe ser. No la haga voltear, no la haga esperar. No permita que se muera por negligencia.
SEÑORES EMPLEADOS, es una vergüenza que tengan que tomarse 8 o 15 días para autorizar una cita con especialista y meses para que la asignen. Es una vergüenza para el Estado Colombiano, que una persona natural y corriente tenga que tramitar un derecho de petición o una tutela para que usted cumpla su deber, mientras yo como paciente me retuerzo en físico dolor o muero esperando su firma. No sea engreído, no sea inconsecuente con el lema de salud.
SEÑOR MEDICO, SEÑORITA MÉDICA: la desatención oportuna causa muerte. Y usted, por obediente al sistema corrupto, es el culpable cuando no envía los exámenes y los procedimientos adecuados dizque por costosos y por economizarle a la empresa una plática. Y eso configura homicidio culposo en el Código Penal Colombiano.
SEÑOR MÉDICO (A): Usted estudió cinco años para salvar vidas, e hizo un juramento, entonces NO permita que la gente se muera por obediencia suya al capitalismo corrupto. Que tristeza estudiar tantos años, con orgullo familiar incluido, para luego sentarse ocho horas al día a recetar genéricos pendejos y decirles a todos los pacientes que es una virosis, y despacharlo para la casa en espera que se mueran por falta de exámenes adecuados o cita con especialista. ¿Cuántos pacientes más tienen que morir por su obediencia ciega al Sistema? Negar un examen o una remisión al especialista, es en muchos casos, decretar la muerte y usted lo sabe. ¿Ha pensado en cuántos pacientes que buscaron su ayuda ya se murieron porque su obediencia canina a un Sistema perverso? Valórese, hágase valorar.
SEÑORES MÉDICOS, ENFERMEROS, EMPLEADOS DE LA SALUD: Trabajen para servir la gente y no para gestoras de la muerte organizada, que es en lo que se han convertido ahora las empresas de salud, afirmación respaldada en las miles de denuncias, tutelas, demandas, reclamos y muertos por los llamados “paseos de la muerte” que tienen congestionada la justicia colombiana.
SEÑORES, el dolor no es un juego, y voltear aquí y allá mendigando el servicio no es sano ni digno, da rabia, genera descontento, exaspera. Póngase en mis zapatos, por favor. Si el paciente muere o quede fregado de por vida, o se me complican las enfermedades por culpa de una omisión de socorro, la ley penal colombiana lo puede castigar hasta con 120 meses de cárcel. Sí, a usted.
POR FAVOR, no le haga juego a este sistema criminal y ladrón, atiéndame bien, estoy aquí frente a usted con lo más valioso que tengo: mi vida. Usted puede si quiere. Atiéndame como quisiera que le atendieran a su madre, a su hijo, a usted mismo.



