
Con una emotiva ceremonia en el Salón Rose del barrio San Fernando de Cali, sus familiares, amigos y allegados, celebran los 100 años de vida de doña Inés Balanta de Peña. Este Domingo (nació el 20 abril de 1914), de Pascua de Resurrección, es un día muy especial para darle a ella las mejores pruebas de afecto, amistad y solidaridad, para quien dedicó gran parte de su vida a la educación de varias generaciones en Puerto Tejada.
“Recuerdo que de pequeña me preguntaban qué quería ser de mayor, y siempre respondía ¡Yo, maestra!” sostiene esta centenaria madre y abuela, amiga y educadora de miles de mujeres y hombres, a quienes les enseñó que en la vida lo más importante “para ser feliz es primero, hacer felices a los demás, sirviéndoles y dándoles muestras de afecto y hermandad”.
“Así, desde mi infancia quedé fascinada y atrapada por esta profesión donde el dar y el recibir, ofrecer y presentar, enseñar y aprender, comunicar y transmitir, crecer y progresar, crear y elaborar, escuchar y dar la palabra, acompañar y guiar… se dan en partes iguales, y donde se está continuamente en evolución, enriquecimiento y crecimiento personal si realmente te gusta y disfrutas ejerciéndola”, afirma doña Inés, con sorprendente lucidez.
Cofundadora de la Fundación Club El Refugio Pro Ancianato de Puerto Tejada, compartirá este gran privilegio y bendición divina, con la presencia de las socias y benefactoras de esta institución sin ánimo de lucro, que por más de tres décadas ha sabido llevar a numerosos adultos mayores lo que doña Inés siempre ha insistido como legado de su amor al prójimo: “caridad y afecto con lo más necesitados”.
A su querida familia, nuestras congratulaciones y un abrazo de reconocimiento de la gente portejadeña. Siempre es gratificante para el corazón que una madre y persona tan especial como doña Inés esté celebrando sus 100 años de mucha sabiduría, compartiendo con los suyos y con quienes le estiman, aprecian y admiran.