Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Sábado:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Sábado, 3 de octubre de 2026
miércoles 29 febrero, 2012 a las 8:17 pm
LA INTERMINABLE CRISIS CON MUERTE EN SIRIA

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

Colombiano

Cayeron dinastías y tiranos como Hosni Mubarak y Muamar al Gadafi que gobernaron por decenas de años a pueblos que secularmente permitieron que la represión, la pobreza y la indignidad cubrieran sus cabezas. La indignación, el grito, el plantón y los puños en alto se volvieron íconos de inconformidad de meses y centurias de oprobios.

Libia, Yemen, Egipto, Túnez, Jordania, España, Londres, Wall Street, – y en otros tiempos atrás Ecuador -, con sus plazas del Tahir o de la Liberación mostraron lo que la fuerza de la resistencia puede lograr cuando la democracia está ausente o está en peligro.

Jefes y familias con gran poder religioso y económico dominaron pueblos, ciudades, mujeres y sostuvieron por largos años relaciones escabrosas con otros gobiernos y fueron apoyados por la ONU. No bastaron las armas, el dinero, los ejércitos y mercenarios para ocultar por más tiempo a los tiranos que prefirieron ser derrocados a costa de sangre, fuego y cese de actividades laborales de sus conciudadanos. No era al pueblo al que servían sino a sus propios lujos e intereses.

En Siria ya han muerto más de 7.500 nacionales bajo los tanques y las balas oficiales. Bashar al Asad, durante su mandato ha logrado que su pueblo le apruebe tres referendos, pero las condiciones políticas, sociales y económicas no han cambiado. Así puede que siga el régimen por 16 años más, hasta el 2028, dicen los expertos.

Largo camino deberá recorrer aún este pueblo árabe, a pesar de la aprobación del 89% de los votantes sobre el total del 57% de los habilitados en este último referendo, para conseguir su liberación.

Asad ha demostrado que todavía es joven pero que heredó un poder y unas habilidades de su padre en 1970 que no los va a ceder a pesar de los millares de muertos que ha desencadenado su ambición.

El veto de China y Rusia han impedido que los atropellos que ha sufrido el pueblo – y que aún continúan – sean condenados por la ONU. Su reglamento, como en otras ocasiones y casos, ha sido una barrera más fuerte que los tanques y las vejaciones a que ha sido sometido el pueblo sirio.

Una organización tan fuerte, como la Unión de todas las naciones democráticas del mundo, no ha sido capaz de soltar estas amarras de tres naciones que la asfixian con poder de veto en decisiones cruciales. Mientras tanto, el globo ve atónito como la Plaza Omeya y las calles de Damasco se riegan con sangre inútil de los desesperanzados sirios. Todo es dilación, promesas políticas en las que no se cree y fusiles listos para atacar a los connacionales.

Otros gobernantes sufren de cáncer y todo el mundo se conmueve. Siria tiene una enfermedad más grave que es la desmesurada ansia de poder de una dinastía sin corona en medio de un pueblo atenazado por su cultura paciente y la ONU mira de reojo porque su reglamento le impide proceder. Un referendo – ya se vio -, no solucionará la situación. Ni siquiera una nueva constitución. El pueblo sabe que el único remedio es que Asad deje el poder y permita que el pueblo vuelva a respirar hacia el futuro.



29-02-12 – 10:14 a.m.
Leer más…

Articulos relacionados

sábado 3 octubre, 2026 a las 1:22 pm

220 jóvenes de Timbío recibirán apoyo cafetero

sábado 3 octubre, 2026 a las 12:59 pm

I.E. Leopoldo Pizarro de Miranda es campeona departamental

sábado 3 octubre, 2026 a las 12:19 pm

López de Micay conecta campo, juventud y tradición