LA VIDA ES INCOMPLETUD ETERNA
Rodrigo Valencia Q
Especial para Proclama del Cauca
Dibujo de Rodrigo Valencia Q
—Mire: no se sabe si es hombre o mujer. Permanece, espera, ha visto los siglos nacer y morir. Mientras las puertas crecen, una piedra pendular oscilará hasta la hora del ángelus, y ahí comienza una eternidad—, le dijo, mostrándole el cuadro que lo había desvelado el día anterior.
—Eso del andrógino siempre ha sido para mí un misterio, una fantasía… ¿Es posible, en la realidad, un ser humano 50 y 50?
—Mis cosas no tienen que ver con esta realidad sino con las pesquisas simbólicas y las valoraciones míticas. El andrógino es uno de los inquietantes símbolos alquímicos, la unión perfecta de las dos naturalezas contrarias; diciéndolo de otra manera: el Sol, las fuerzas masculinas, con la Luna, las fuerzas femeninas. O también el famoso símbolo taoísta del Yin y del Yang, y otras muchas cosas más, que se desgranan de la fantasía.
—Los artistas son libres en el modo como quieren representar la realidad.
—El artista, un extraño en medio de los extrañamientos.
—El artista es el primer extraño; Rubén Darío los llamaba «raros».
—¿Se refería también a sí mismo?
—Darío debió ser un raro en su tiempo.
—Como Poe, el Conde de Lautreamont, Barba Jacob… Un amigo me ha hablado con bastante interés de León Bloy, pero no lo conozco aún. Extraños seres en un mundo nublado…
—A Bloy lo tiene Borges en su Biblioteca Personal, en un volumen que por supuesto no he leído. Del Conde sólo la referencia…
—Leí “Cantos de Maldoror”, de Lautreamont, un universo plagado de golpes oscuros y pesadillas; en Poe el extrañamiento llama otros mundos alucinantes, y en Barba Jacob la vida se desdobla en símbolos del enigma. Sin embargo, no he leído otras muchas cosas que usted conoce; empatamos en falencias, pero no me molesto por eso. Fijamos voluntarios límites en nuestras cosas, y así nos redimimos del cansancio inútil. La vida es una incongruencia que no vale la pena agravarla.
—No hay por qué molestarse. Aún así, este año inicié la «maratón» de leer los títulos literarios de la colección Biblioteca Básica Salvat.
—Como en el año 70 comenzó esa colección; recuerdo que compraba cada libro a diez pesos. Leí algunos… Werther de Goethe… Tuve una mala experiencia recién comprado uno. Yo estaba en el parque hojeándolo…
—No me dejes con la curiosidad de esa experiencia.
—Olvidemos eso.
—Otro misterio anunciado para luego silenciar sus huesos.
—Para silenciar el ego… La vida es incompletud eterna; nosotros no colmamos las medidas de todos los días; algo permanece intocado, y todo ello constituye nuestro marco de extrañamientos y deseos sin realizar. Por eso alimentamos la fantasía, invitamos a las hadas a nuestro jardín íntimo. La vida cumple los sueños en la medida de su fuerza.
Leer más…




