El Cauca se juega su voz este domingo

El Cauca se juega su voz este domingo.
Por Telescopio Político.
El Cauca conoce el peso de la historia. Sus comunidades han vivido el abandono estatal, la violencia armada y las políticas impuestas desde el centro del país. Pero también han construido una tradición de resistencia que convirtió al departamento en un territorio de organización social y defensa del territorio. Por eso la consulta progresista del domingo 8 de marzo no puede leerse como una jornada electoral menor.
En las urnas no solo se medirá la fuerza de unas candidaturas presidenciales. También se definirá el mensaje político que saldrá del Cauca hacia el resto del país. La derecha lo sabe y ha puesto su mirada en el departamento promoviendo una candidatura que se presenta como representante del Cauca, pese a antecedentes que generaron fuerte rechazo social, como la propuesta de dividir el territorio para separar comunidades indígenas de poblaciones mestizas.
Ese planteamiento resume una visión política conocida: un modelo que privilegia la militarización, la fumigación y la represión como respuestas centrales a los problemas del país, mientras las brechas sociales se amplían. El Cauca ha vivido las consecuencias de ese enfoque y por eso el debate actual no es simplemente electoral. Tiene que ver con el rumbo que el país quiere tomar.
Sin embargo, el mayor riesgo en esta consulta no es el adversario político. Es la abstención. Si el voto progresista se queda en casa, el resultado será interpretado en el escenario nacional como una señal de que el Cauca cambió de rumbo. La narrativa política no la construyen quienes guardan silencio, sino quienes ocupan las urnas.
Por eso la participación del domingo tiene un sentido estratégico. La consulta no define la presidencia ni compromete la decisión que cada ciudadano tomará en la primera vuelta de mayo. Ese día cada votante elegirá libremente.
El 8 de marzo tiene otro propósito: impedir que la derecha monopolice el relato político de la jornada. Pedir el tarjetón progresista y votar por cualquiera de sus candidatos se convierte en una forma de proteger la voz del departamento.
En un territorio acostumbrado a defender su dignidad, el gesto es sencillo y claro.
El Cauca habla cuando vota. Y este domingo decidirá si su voz se escucha o si otros hablarán por él.



