Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026

¡Suárez bajo fuego!

¡Suárez bajo fuego! 3

¡Suárez bajo fuego!

La alerta ignorada y el clamor que nadie escuchó

Por Proclama del Pacífico / En la madrugada del lunes 3 de noviembre, el municipio de Suárez, al norte del Cauca, volvió a ser epicentro de la violencia. Un carro bomba explotó a escasos metros de la estación de Policía del barrio Villa Flor, dejando al menos dos personas muertas, varios heridos y millonarios daños materiales. La onda expansiva destruyó viviendas, locales comerciales y dejó a decenas de familias en la calle. Pero lo más grave no fue la explosión: fue el silencio institucional que la precedió.

Una alerta temprana ignorada…

¡Suárez bajo fuego!

Apenas unos días antes del atentado, la Defensoría del Pueblo había emitido la Alerta Temprana N.º 018-2025, advirtiendo sobre el riesgo extremo que enfrentan las comunidades afrodescendientes e indígenas de Suárez. El documento, dirigido a entidades del orden nacional, advertía sobre la expansión armada, el reclutamiento forzado de menores y la urgencia de medidas de protección. El alcalde César Lizardo Cerón, en reunión con la defensora Iris Margarita Ruiz López, hace 48 horas, había implorado presencia estatal. “Suárez está de rodillas”, dijo entonces. Hoy, parte del municipio está en ruinas.

Recorrido entre escombros

Tras la explosión, el alcalde Cerón recorrió las zonas afectadas junto a su equipo de gobierno y organismos de socorro. Verificó daños, escuchó a las familias damnificadas y coordinó acciones de atención. “Reiteramos nuestra solidaridad con la comunidad suareña y seguiremos trabajando articuladamente con las autoridades para garantizar seguridad y acompañamiento”, expresó en un comunicado oficial.

¿Dónde está el Estado?

La pregunta se repite en cada esquina del pueblo: ¿dónde estaba el Estado cuando más se le necesitaba? La alerta fue clara. Las amenazas eran conocidas. Las comunidades lo habían dicho: “No es Gaza, no es Ucrania. Es Suárez, es Colombia”. El atentado no solo dejó víctimas y escombros. Dejó una herida profunda en la confianza institucional. Porque cuando se ignoran las alertas, se normaliza la tragedia.

El costo del abandono

El saldo preliminar: dos muertos, cuatro heridos, más de veinte viviendas destruidas. Pero el daño real es mayor: miedo, desplazamiento, desconfianza. El gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán, anunció el envío de un equipo de apoyo institucional. Pero la comunidad exige más que visitas: exige presencia real, inversión sostenida y garantías de no repetición.

Sanar el Cauca es sanar a Colombia

¡Suárez bajo fuego!

“Si el Gobierno quiere construir paz, debe empezar por aquí”, repiten líderes comunitarios. Porque Suárez no es un caso aislado: es el espejo de un país que aún no ha resuelto su deuda con los territorios históricamente golpeados por la guerra.

Hoy, más que nunca, Suárez necesita justicia, verdad, reparación y garantías. Y necesita que la historia no se repita. Porque la paz no se decreta: se construye, se protege y se honra.

Articulos relacionados