Colombia acelera entrega de tierras con respaldo internacional

Por: Carlos Villamil.
Con la presencia de representantes de más de diez países y el acompañamiento de Naciones Unidas, el Gobierno Nacional presentó los avances de su ambicioso programa de reforma agraria, centrado en la entrega efectiva de tierras a comunidades campesinas. La jornada, liderada por Felipe Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), fue calificada como “histórica” por los asistentes, al combinar cifras con testimonios reales de beneficiarios.
“Hoy no nos quedamos en las cifras. Invitamos a campesinos de diferentes regiones del país para que dieran testimonio directo de los avances. Estamos hablando de cerca de 600.000 hectáreas entregadas, y con el decreto que transfiere la tierra de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), esperamos llegar al millón este año”, afirmó Harman, al tiempo que denunció irregularidades históricas en el manejo de predios estatales. “Hay fincas del Estado que llevan más de 20 años usufructuadas gratuitamente, sin arriendo, sin registro. Es una estructura ilegal basada en el despojo de lo público”, agregó.
Jenifer Chavarro, vocera de la Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo (Asoquimbo), destacó que, por primera vez en más de una década, se están viendo resultados concretos: “Este gobierno nos ha entregado 1.200 hectáreas. Llevamos 15 años resistiendo y hoy celebramos una respuesta real. No solo es un compromiso del Presidente, sino una ejecución efectiva de la ANT”.
Desde la comunidad internacional, Raúl Rosende, representante especial de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, valoró los esfuerzos como una parte fundamental del cumplimiento del Acuerdo de Paz. “La reforma rural es uno de los pilares estructurales del Acuerdo. Hay avances tanto en adjudicación como en formalización, pero todavía se requieren esfuerzos para alcanzar las metas de 6 millones de hectáreas formalizadas y 3 millones adjudicadas”, aseguró.
La reunión, que contó con participación del Ministerio de Agricultura, delegados internacionales y organizaciones campesinas, fue escenario para reforzar el respaldo político y técnico al proceso de redistribución de tierras, uno de los compromisos más emblemáticos del actual gobierno.



