Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Domingo:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Domingo, 4 de octubre de 2026
jueves 10 mayo, 2012 a las 1:42 pm

El TLC se nos vino encima

Por: Luís Barrera
Editor Proclama del Cauca

El Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos aparece hoy, aparentemente como la opción más importante y viable que tiene Colombia en el contexto de la integración internacional. La posibilidad de mantenerse como una nación aislada no tiene ningún sentido, pues el país necesita crecer y atender las demandas de sus habitantes. No va a ser un cambio fácil y el hecho es que se nos vino encima.

http://www.elespectador.com/economia/articulo-305190-sintesis-del-tlc-estados-unidos
El reto con este TLC va ser que en la economía colombiana se produzcan algunos beneficios para promover el libre comercio, la transferencia de recursos, capitales y conocimientos, obteniendo incrementos en los indicadores económicos.

El TLC, hipotéticamente, buscará brindar oportunidades a sectores como el agrícola, industrial o servicios, con el fin de mejorar en competitividad y calidad de los bienes que se desarrollan a nivel nacional.

La puesta en marcha y la implementación es un serio compromiso para los empresarios que deberán adaptarse a un nuevo mercado que trae consigo capacidad de gestión, productividad, competitividad, eficiencia y profesionalismo del recurso humano para brindar bienestar a la población colombiana.

Sin embargo, el TLC también trae algunos perjuicios para los sectores, en particular, para el sector agrícola colombiano, ya que existe un desequilibrio entre los subsidios que recibe el sector y los que tienen los agricultores en Estados Unidos.

Algunos expertos consultados por PROCLAMAaseguran que un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos por sí solo, no es suficiente para asegurar que Colombia obtenga los beneficios potenciales en términos de una reactivación significativa de la inversión y el empleo. A grandes rasgos, para asegurar el éxito es necesario avanzar en tres áreas claves: Asegurar un entorno macroeconómico e institucional atractivo para la inversión; Administrar adecuadamente el proceso de negociación y Gestionar proactivamente los efectos positivos.

Las empresas asentadas en las zonas francas del Cauca, por ejemplo, tienen plantas de producción en los EE. UU. iguales que las nuestras. Hay mucha prudencia y expectativa en torno a los efectos y transcendencia que el libre comercio genere en los sectores establecidos especialmente en el norte del Departamento con la exigencia que la libertad de los flujos de capital se manifieste en mayor inversión y empleo.

De todas maneras para los empresarios asentados en esta región nortecaucana, advirtió Oscar Orejuela Machado, director ejecutivo de Cencauca, “los retos que se plantean para sectores como el agrícola, industrial o servicios, entre otros, deben ser tomados como oportunidades para el mejoramiento en la competitividad y calidad de los bienes o servicios que desarrollamos localmente. Tenemos una inmensidad de recursos y de capacidad productiva que debemos administrar de manera inteligente para tener acceso a un mercado de más de 300 millones de habitantes”.

Sin embargo, hay sectores de opinión y comunidades como las indígenas y campesinas, universitarios y voceros sindicalistas del Cauca, que creen que los TLC están montados sobre mentiras. Pues aseguran que no es cierto que para venderle a Estados Unidos haya que tener un TLC con ese país y que también es falso que a los países los desarrollen los extranjeros, y más si solo invierten cuando les garantizan monopolios y materias primas, impuestos y mano de obra baratos.

Analistas económicos como Jimmy Barona Viveros, egresado de la Universidad del Valle, aseguran que “tampoco es verdad que los estadounidenses desmontarán sus descomunales subsidios industriales y agrarios. Y es falaz afirmar que a Colombia se le impone lo que hicieron norteamericanos, europeos y japoneses para desarrollarse. Por el contrario. El TLC le quita los principales instrumentos que esas naciones usaron para construir sus economías”.

La verdad sea dicha: el libre comercio no va a empezar en Colombia con el TLC. Lo inició el gobierno liberal de César Gaviria y avanzó en los gobiernos siguientes. Lo nuevo es que buscan profundizarlo y hacerlo irreversible con una mayor apertura de mercados.

En estas dos últimas décadas, señaló el Senador Jorge Robledo, del Polo Democrático Alternativo, “no hemos visto sino ruina y comparativamente, retrocesos industriales y agropecuarios por las mayores importaciones, de desempleo y pobreza, al igual que de unas exportaciones limitadas a los mismos productos agropecuarios y mineros de siempre que finalmente mostrarán la falacia de los pajaritos de oro que pintan del TLC con Estados Unidos, a cuyos daños se sumarán los tratados con Canadá, la Unión Europea y Corea”.

Leer más…

Articulos relacionados

domingo 4 octubre, 2026 a las 9:42 am

Elecciones a un año

sábado 3 octubre, 2026 a las 1:22 pm

220 jóvenes de Timbío recibirán apoyo cafetero