DOS POEMAS A LA LUNA Y UN CANTO DE AMOR Y MUERTE

DOS POEMAS A LA LUNA Y UN CANTO DE AMOR Y MUERTE
STRIP TEASE DE LUNA
Un eclipse de luna
Es como un strip tease
Invertido
En el espejo cóncavo del cielo:
La luna se cubre
La muchacha se desnuda
Se acaba el show
La muchacha se cubre
La luna se desnuda
Y nosotros igual
Con los ojos heridos
De belleza y lejanía
Nos vamos a la cama
Mareados y aburridos
Sin luna
Y sin muchacha
Medellín, Eclipse total de luna del 26 de septiembre de 1996
LUNA DE DIA
Recordando la canción homónima de Joan Manuel Serrat
Todas las mañanas, antes de que el sol despierte
El rebaño de los astros huye
Dejando sobre la pradera azul
Sólo jirones de multicolores lanas
El lobo diurno de luminosas fauces
Espanta también los sueños y los fantasmas
Los amantes furtivos y los licántropos:
No permite la soberana bestia
Que en sus dominios de luz habite
Ningún animal nocturno
Sólo la luna le acompaña a veces
Pero no sabemos
Si es porque equivocó el camino
Y trata de camuflarse
Con su palidez de nube
O porque es su impúdica
Y lujuriosa amante
Arrastrándolo
Hacia las tinieblas del lecho cósmico
Con su desnuda redondez blanca
Poemas de Coctel de versos para la mesa 3, León Gil, Medellín, 2002
Un canto de amor y muerte
La casa de papel, así se llama la maravillosa, épica, política, poética, filosófica, romántica, dramática y tragicómica serie española que narra las proezas, amores y desventuras de una genial banda de hermosos bandidos y hermosas bandidas. En su rica y fascinante banda sonora se incluyen canciones y melodías de todos los géneros; desde la cortinilla inicial con ‘Feeling good’ (1965, Nina Simone), pasando por un dolorido y festivo corrido mejicano, hasta la internacional y combativa Bella ciau, que es interpretada por la banda en pleno atraco a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de España. Esta banda (sonora) también incluye una vieja canción que es mayormente conocida como Verde que te quiero verde, pero que en realidad es un fragmento del bello pero terrible poema Romance sonámbulo, del Romancero gitano (1928) del grande y hermoso poeta Federico García Lorca. Existen numerosas versiones, la que a continuación adjunto es la de la película, en la voz de la española Amparo Lagares. También adjunto el poema completo.
Verde que te quiero verde:
https://www.youtube.com/watch?v=zTnEQ13keNg
ROMANCE SONÁMBULO
A Gloria Giner y a Fernando de los Ríos
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura,
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con los ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
*
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
Pero ¿quién vendrá? ¿Y por dónde?…
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
*
—Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
—Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
—Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
—Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
—Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas;
—¡Dejadme subir! dejadme
hasta las verdes barandas,
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
*
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.
*
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento, dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
—¡Compadre! ¿Dónde está, dime,
dónde está tu niña amarga?
—¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
*
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.
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