Desde Popayán varias cositas


Primera: La tradición y costumbres es algo arraigado en el ser humano, y mucho más en ciertas zonas donde hay comunidades organizadas.
Se comenta el caso de los indígenas paeces, que a raíz de la avalancha, y con la promulgación de la Ley Páez, se les construyó casas adecuadas para recuperar las viviendas que perdieron.
Muchos de ellos no las aceptaron porque no eran rústicas como las que por años poseían.
Prefirieron subir a la montaña a construir chozas de acuerdo con la tradición. Visto este fenómeno así, surge el interrogante ¿será posible un cambio en Colombia?.
Segunda: Las pruebas de Estado para ingreso a la Universidad tradicionalmente se hacían en dos días, sábado y domingo, dando así una pausa para estudiar y recordar.
Ahora se realizan en un día, debido a una curiosa presión. Esa exigencia viene de las iglesias evangélicas que consideraban que con las pruebas durante dos días, se veía afectada la asistencia de los estudiantes a los cultos.
El gobierno tuvo que acceder y entonces los evangélicos fueron beneficiados con el milagro.
Tercera: Como se puede autoprotege un periodista. No es difícil, y pueden ahorrarse medidas de seguridad, escoltas y cosas parecidas.
Solamente se requiere aprender la técnica de manipular y sesgar la información, actuar de acuerdo con los grandes intereses económicos y no ocuparse de casos de diferencia social, injusticias, corrupción, etc.
Así nunca será amenazado, ni se atentará contra su vida.
Cuarta: Algunos países quieren hacer un pacto para frenar el delito de secuestro. La estrategia consiste en no pagar rescate.
En este caso, es preferible que la víctima pierda la vida, a cancelar una suma de dinero.
No se sabe qué resultado pueda dar, y si una familia que tenga la madre secuestrada y atada a un árbol lista para su ejecución pueda cumplir el pacto, o a cambio el dolor humano hace que pague.
Acabar con el delito de secuestro debe hacerse con educación, justicia, y humanismo.
Quinta: Hace poco los dueños de un prestigioso hotel de Cali, aclararon la versión dada en las redes sociales, sobre que allí no se admitían negros.
Dicen que la cuenta fue objeto de asalto y por ello se conoció ese dato, que no es cierto. En dicho hotel no hay discriminación y pueden entrar todos los que quieran, aclararon los directivos. Teniendo en cuanta esto, también es bueno que se aclare si en el gobierno hay racismo o no. Cuantos ministros o ministras negras hay. Cuantos gerentes de institutos y entidades y que sean de raza afrocolombiana hay. ¿Será que no hay cama para tanta gente?



