Humildad vs soberbia


Humildad vs soberbia.
El filósofo Sócrates, en uno de sus pensamientos filosóficos, manifestaba: “sólo sé que nada sé”. La Biblia nos dice que no debemos ser sabios en nuestra propia opinión. Romanos 12:16 nos invita a no ser altivos (sin arrogancia, orgullosos y soberbios).
Somos llamados a ser humildes para poder tener una sana convivencia, con una actitud siempre agradable y un llamado a no ser sabios en nuestra propia actitud. Las personas arrogantes pasan por pedantes.
Una de las llaves olvidadas para llevar una vida espiritual agradable y perfecta para Dios, es la humildad. Jesús es el mejor ejemplo a seguir sobre la humildad.
El camino a una verdadera sabiduría es la humildad; debemos recordar que para Dios todos somos iguales. La vida es un constante aprendizaje; nadie tiene todo el conocimiento. Debemos tener una actitud de metanoia, una mentalidad de principiante, abierta siempre a nuevas experiencias y conocimientos.
Desafortunadamente, a diario nos toca que convivir con personas soberbias, arrogantes que creen tener la “verdad absoluta”. No admiten que, por encima de ellos, hay personas con más conocimientos y, sobre todo, cultas; el que más sabe es más humilde.
Una persona humilde reconoce sus errores y los convierte en aprendizajes; valora la dignidad de sus congéneres, aprecia el trabajo en equipo, sabe escuchar y tiene en cuenta las opiniones. Es altruista, siempre piensa en bien de los demás.
Una persona soberbia es orgullosa, se envanecen a sí misma, se enfada con facilidad porque cree tener la razón. Además, tiende a controlar; le falta sutileza para mandar.
Si queremos crecer en santidad, debemos dejar de ser orgullosos e iniciar el camino que nos acerca a Dios.
Entre los muchos consejos bíblicos vemos en 1 Pedro 5:5 que nos dice que debemos revestirnos de humildad hacia los demás, porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.
La humildad es considerada la corona de todas las virtudes y la arrogancia y la soberbia, estropea todo lo bueno.
Finalmente, retomó la frase del rey Salomón: “Donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; más donde hay humildad, habrá sabiduría”. Tú decides ser humilde o soberbio. Bendiciones.




