Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026
martes 12 septiembre, 2023 a las 10:00 am

Frenar la lengua

Frenar-la-lengua
Frenar la lengua
Frenar la lengua
Foto: IDisciple

Frenar la lengua

La siguiente historia es un relato que sirve como destello de sabiduría, condensada en simples palabras que pueden iluminar nuestra perspectiva de vida y enriquecer la misma.

Sócrates, el gran filósofo griego un día le iban a hablar de un amigo y este le da una excelente lección, argumentándole que antes debería pasar su mensaje por tres filtros: la verdad, la bondad y la utilidad. En ninguno de los tres filtros pasó la prueba.

Se tiene la concepción que el músculo más fuerte del ser humano es la lengua. En nuestro manual de vida: La Biblia, en el libro de Santiago nos dice que la lengua es poderosa, con la capacidad de prender grandes fuegos.  Debemos aprender a frenar nuestra lengua, Dios no está de acuerdo con las murmuraciones, esto no le agrada.

Con este pequeño órgano tan necesario podemos:  maldecir o bendecir. Las palabras son como ráfagas de fuego que pueden destruir, lastima, dañar o perjudicar.

Por no frenarla ¿cuántas vidas ya no existen? El rey Salomón nos dice que la lengua de los sabios es medicina y así, debe ser antes de hacerle daño a nuestro congénere.

La lengua, es uno de los miembros importantes de nuestro cuerpo humano y el que facilita que se dé la comunicación asertiva, Por consiguiente, debemos aprender a frenar nuestro corazón que es de él, que mana los buenos o malos pensamientos y hace que se articulen en nuestra lengua.

En muchas de las reuniones donde se genere controversia, debemos aprender a escucharnos para no herir susceptibilidades, quien más grite, no siempre tiene la razón. Hay que aprender a escucharnos con mucha atención. Las palabras son como piedras con ellas puedes herir o si las articulas con amabilidad se va a generar un ambiente agradable y una sana convivencia.

Por lo regular el ser humano no alcanza a dimensionar el daño que le hacemos a nuestro prójimo al no frenar nuestra lengua y creemos que las palabras se las lleva el viento. Pero no, algunas son tan malintencionadas que se quedan grabadas en nuestros corazones.

A veces por más esfuerzo que se haga cicatrizar un corazón herido no es fácil y se anida en nuestros corazones sentimientos de rencor y odio.

El único que puede hacer que no sintamos rencor es Jesucristo, Él puede ayudarte. En Jesús está el perdón. 

Así, como a los caballos se les pone freno en la boca para que obedezcan, de la misma manera debemos frenar la lengua y evitar las murmuraciones, pero esta es, tu decisión. Bendiciones.

***************************

Lee otros artículos del autor aquí:

Gloria León Valencia

Articulos relacionados

miércoles 30 septiembre, 2026 a las 5:10 pm

Sotará prepara comunidades para enfrentar incendios forestales

miércoles 30 septiembre, 2026 a las 4:57 pm

La paz no se puede decretar